viernes, 22 de abril de 2016

zazen

"Los métodos y las técnicas son necesarios y útiles, pero solo se llega al auténtico Zen pasando por ellos y yendo más allá de los mismos. Existe una enorme tentación de convertir el Zen en una técnica de “cómo-hacer” o en un método mecánico, automático. Algunos enfatizan demasiado el esfuerzo, la disciplina, la concentración, como si por medio de la concentración y el esfuerzo se pudiera llegar a una apertura; pero tal esfuerzo es únicamente una intensificación mayor de la conciencia del ego. El Despertar del Zen supone un caer en la cuenta, y la práctica del Zen entraña un desprenderse y rendirse; es una autotransformación."

"Lo que resulta central en shikantaza o simplemente sentarse es sencillamente eso: simplemente sentarse, estar aquí y ahora, estar presente, dejar pasar y dejar ser. No es cuestión de lograr ningún estado particular de conciencia. Ni tratar de lograr nada, ni intentar no alcanzar nada. Ni metas, ni comparaciones, ni juicios, ni logros. Simplemente estar ahí, presentes, despiertos y enraizados en la atención corporal. Ser con uno mismo, ser uno mismo, ser con todo. En un sentido profundo, el Zazen es conciencia haciéndose consciente de sí misma, la atención descansando en la atención."

"En la concepción de Dogen del solo Zazen, el no pensar se utiliza no tanto en el sentido de trascender como para caer en la cuenta; es sin objeto, sin sujeto, sin forma, sin meta, sin propósito. Pero no es idéntico a una vacuidad, privada de contenido intelectual. Lo que el solo Zazen hace, no es eliminar la inteligencia, sino realizarla. Es más, lo que la inteligencia hace en el solo Zazen es desplegar, en lugar de circunscribir, los misterios de la existencia."

"Ordinariamente, si después de shikantaza uno se siente exhausto, cansado, inquieto, el shikantaza no estuvo bien; tal vez se haya creado tensión al concentrarse, tratando de lograr alguna cosa. Habrá que aprender a partir de la propia experiencia."

"Sentarse en atención pura es sentarse en espaciosidad; es unificarse y ser dueño de sí mismos, abiertos y transparentes. Eso es lo ideal. Pero no hay que apegarse a ese estado ni poner demasiado empeño en alcanzarlo. Ni tratar de reprimir o de suprimir pensamientos. Cada uno es sus pensamientos: emociones, imágenes, ideas, actitudes, juicios y decisiones. Al mismo tiempo, es más que los pensamientos, y no se puede dar uno cuenta sino pasando a través de ellos. Los pensamientos son básicamente las cuestiones que la vida plantea así como las cuestiones que se le plantean a la vida. Es cuestión de sentarse con todas las cuestiones de la vida y que estas se ordenen a la luz de lo que está más allá de los pensamientos."

"Inicialmente, resulta útil “dar nombre” a los pensamientos a medida que estos surgen. Cuando aparece un pensamiento o emoción, mirémoslo, sintámoslo, penetrando en las actitudes y patrones más profundos subyacentes a los mismos, y llamémoslo por su nombre, por ejemplo: preocupación, miedo, ira, sentirse no querido, tener el ego herido, estar impaciente, etc. También ayuda el ver la emoción con perspectiva, dándose cuenta de su diseño y de su historia y de lo que tal vez trate de decirnos."

"A veces, sin embargo, tendremos que decirnos con firmeza “Ya basta” o “No” a la interminable cadena de pensamientos y emociones, particularmente cuando esta supone entregarse con una indulgencia inagotable a sentimientos de autocompasión, culpa, ira, etc. Hemos de ser firmes sin ser duros. Eso supone básicamente tomar algunas decisiones y opciones fundamentales respecto a la propia vida y a las relaciones, elegir y decidirse a favor de lo verdadero y de lo bueno."

"La imagen de sí mismo es un agente activador, un medio hábil; no hay que aferrarse a la imagen en sí. Lo que resulta vital es dejar que la fe y la confianza, el valor y la compasión broten desde lo más profundo del ser. Ese brotar es la función de Bodhicitta, la mente-corazón del Bodhisatva."

"Soltarse y soltar en una suerte de acción en la no-acción. Con todo, existe el riesgo de que eso se convierta en un esfuerzo de la voluntad, una forma sutil de autoafirmación. En ese caso también se hace necesario soltar toda búsqueda, lucha y pretensión para rendirse con fe y confianza ciegas a la propia existencia encarnada."


Arul M. Arokiasamy: ¿Por qué Bodhidharma vino a Occidente?

martes, 14 de abril de 2015

observar sin reaccionar 2

“Observar sin reaccionar: he ahí el secreto. Durante el tiempo que dure cada práctica meditativa permitiremos que salga a la superficie del lago de nuestra consciencia todo lo que durante el transcurso de nuestra existencia ha sido almacenado y archivado en nuestro subconsciente. Todo lo que ha sido reprimido, todo lo que nos hace experimentar sufrimiento, deseo, miedo, ira, placer, temor… etc. Vamos a dejar que todo esto, y mucho más, aflore a nuestra consciencia. Pero, en esta ocasión, y durante el tiempo que dure la práctica, no vamos a permitir que nos arrastre, tal y como en anteriores ocasiones ha sucedido.”

“Aflorarán sentimientos de autocomplacencia o autocompasión, o cualquier otro tipo de emoción, que intentará arrastrarnos. Pero no, esta vez no. En esta ocasión sólo vamos a tomar consciencia de eso que está ahí, sea lo que sea, y manteniendo la concentración en la distante observación vamos a permitir que su fuerza se diluya, y con ella el poder que pueda ejercer sobre nosotros. Así una y otra vez. Veremos cómo en cada nueva ocasión su impulso estará más y más debilitado, hasta que, finalmente, termine diluyéndose para siempre.”
 
“Podremos ver de qué manera nuestra máquina luchará por continuar con los viejos hábitos y patrones de comportamiento largamente adquiridos a través de toda nuestra existencia. Pero, si somos capaces de observar sin reaccionar, la causa de nuestro sufrimiento se va a ver diluida ante nuestra observación desapasionada, erradicando así su atadura de nuestra vida. De este modo, pensamientos, emociones, sensaciones, recuerdos, proyectos, etc. que antes tenían un inmenso poder sobre nosotros quedarán neutralizados ante la luz de la consciencia, recuperando nuestra genuina soberanía.”

viernes, 12 de diciembre de 2014

aprender a meditar

“Una cosa importante a recordar es no juzgar vuestros sentimientos. No juzguéis cómo os sentís mientras meditáis porque a veces nos sentamos y tenemos una buena experiencia; nos sentimos felices y de alguna manera perseguimos eso, y entonces cuando tenemos un pensamiento negativo, o ansiedad u otras emociones, nos estresamos. Ser un buen meditador significa no juzgar si nuestros pensamientos y emociones son buenos o malos. En realidad no hay diferencia, LOS PENSAMIENTOS van y vienen como una ola de energía, VAN Y VIENEN COMO EL VIENTO. Los pensamientos no tienen solidez, así que podéis aprender a no aferraros a ellos, sino  a DEJARLOS IR.”

“Si os sentís muy estresados, no tiene por qué ser un problema, porque podéis soltarlo, dejarlo ir. Si os sentís felices, no os perdáis en ello. Buda os aconseja aprender a tratar estos pensamientos y emociones como el viento. No podéis decir que el viento no existe porque el viento es energía, pero no hay nada a lo que aferrarse, y nuestra experiencia de las emociones no es más que eso. Así, en la meditación solamente lo dejamos todo solo. Cuando aprendáis a hacer esto, os sentiréis tan liberados que nada os molestará ya. No estaréis atrapados en el pasado ni en el futuro. Estaréis completamente libres porque no tendréis que hacer nada con vuestra experiencia, vuestros sentimientos o sensaciones. Cuando meditáis, mandad siempre a vuestra mente el mensaje de no estresarse. Aprended a sentaros contentos. Relajaos mental y físicamente para tener una mejor oportunidad de mantener una meditación correcta.”





martes, 23 de septiembre de 2014

no reaccionar 2

“Vipassana tiene lugar cuando cambias de comportamiento frente a las sensaciones, no reaccionando ante las sensaciones desagradables o agradables. Solo observas objetivamente lo que pasa, comprendiendo que las sensaciones no son eternas, que cuando una sensación surge no se queda para siempre. Muchas sensaciones desagradables surgen, se quedan un momento, pero finalmente pasan. Y cuando prestas atención a las sensaciones más sutiles, que son simples vibraciones que surgen y desaparecen continuamente, tienen la misma característica, no hay diferencia.”

“Una vez que comprendes que todo lo que sucede en el marco del cuerpo está en constante cambio, que entiendes que toda la estructura física, que toda la estructura mental, está constantemente cambiando, ¿cuál es el sentido de actuar con apego o de reaccionar con aversión ante ello? Al comprender esto por tu propia experiencia (pues no se trata de algo intelectual), solo por tu experiencia, entonces el hábito de comportamiento cambia desde el nivel elemental.”

“Cambiar el hábito de comportamiento a un nivel superficial de la mente es fácil, hay muchas técnicas, la gente trabaja con ellas y dan resultados, pero aun así las impurezas siguen acumulándose en lo profundo de la mente, y de un momento a otro hacen erupción, salen a la superficie y perturban la calma; entonces la ecuanimidad de la mente se pierde.”

“Por eso el Buda señala que hay que ir a las profundidades de la mente y trabajar en las profundidades de la mente. Entonces el hábito de comportamiento cambia en el nivel esencial. [...] En el nivel esencial la mente está constantemente interaccionando con el cuerpo, con las sensaciones corporales. Si surgen sensaciones y no reaccionas, tu mente comienza a hacerse más y más saludable, más y más bella, haciendo una mejor vida.”

“Cuando la mente se purifica de la negatividad, del deseo, comienzas a generar calma, compasión, buena voluntad. En lugar de generar emociones negativas, generas emociones positivas. Lo que es bueno para ti es bueno para los demás. Cuando generas emociones negativas, tú eres la primera víctima de ellas, te vuelves miserable y haces a los demás miserables. Si en vez de esto generas emociones positivas, comienzas a sentir paz y armonía, y generas paz y armonía para los demás, y haces a los demás felices.”


S.N. Goenka: El recto camino. Meditación Vipassana  (Vídeo publicado en Youtube)

lunes, 31 de marzo de 2014

fluir emocional

“Cuando puedo llegar a ser consciente de mí mismo durante esos momentos que se me hacen tan duros emocionalmente hablando (momentos de ansiedad, miedo, angustia, tristeza, llanto… o una combinación de varios de ellos) no solamente observando mi estado de ánimo sino sobre todo A MÍ MISMO EN ÉL.”
“Cuando puedo llegar a verme entonces como si fuera un mero observador silencioso que estuviera a mi lado, junto a mí…  un observador que me mira con comprensión, pero sin enjuiciarme, ni obligarse (para tratar contraproducentemente de vencer así a mi estado) a tener que adjetivar dichas sensaciones como: positivas, negativas, buenas, malas, normales, raras, ilógicas,… porque no las confunde consigo mismo, con su Ser.”
“Cuando no me presiono por ello ni a rechazar ni a ignorar el vivir plenamente esos momentos de mi vida, esas emociones, esos pensamientos… y me doy cuenta de que dejar fluir mis emociones en mí no significa obligatoriamente exteriorizarlas todo el tiempo ni tan siquiera tener que hacerles caso a cada uno de los pensamientos que las originaron…”
“Empiezo a sentir una paz interior como nunca antes viví, siento que mi ruido mental se reduce, debido al hecho de haber permitido estar a mis emociones de una manera que nunca habría sospechado que pudiera yo tener el valor de hacer, que pudiera ser saludable para mi cuerpo y mi mente sentirlas de esa forma. No siento la ansiedad y el temor que brotaban antes en mí al pensar que mi labor era tener que controlarlas y maniatarlas en todo momento y situación.”
“Empiezo a ver que realmente estoy comprendiendo en mí (y no solo sabiendo de una manera teórica o intelectual) que el deseo de mis emociones siempre fue el de FLUIR LIBREMENTE por mi cuerpo. Mis emociones (al igual que mis pensamientos) están en mí, las observo, las escucho atentamente, tomo nota de ellas… pero me acabo de dar cuenta, realmente, de que nunca fueron Yo, tan sólo una parte de mi Ser. Ahora no las personalizo en mí y siento de pronto que mi consciencia acaba de despertar, me siento ser más Yo mismo.”
“Siento la alegría de darme cuenta de que estoy aprendiendo una habilidad nueva, que nadie me enseñó hasta ahora, quizás porque ninguna de las personas que estuvo a mi alrededor la llegó a conocer. Y sé que, conforme vaya pudiendo ponerla en práctica, iré aumentando mi confianza, autoestima y tranquilidad; rebajando con ello mi ansiedad, miedo y estrés ante el temor de que se esté aproximando una tormenta emocional.”
“Compruebo con sorpresa que al dejarlas libres en mí, mis emociones (contrariamente a lo que siempre temí) NO han comenzado a devorarme por dentro, porque al no estarles inyectando ya el sufrimiento que hasta ahora solía añadirles (por mi inconsciencia pasada y falta de comprensión de lo que realmente era mi mundo emocional) se produce una liberación en mí, una relajación, al no sentir ya la necesidad ansiosa de controlarlas a cada momento, al no tener ya miedo a SU libertad.”
“Entiendo que en el futuro, muchas de las emociones que sentiré, seguirán siendo desagradables, algunas continuarán trayéndome dolor, pero será un dolor que ahora sé que es natural y saludable, que me indica que estoy vivo, que muestra que tengo sentimientos, que soy humano; es un DOLOR PURO, al que no le añado ya sufrimiento por mi parte, es un dolor no “sufriente” que me sana porque sencillamente puedo vivirlo, con humildad y naturalidad, vivirlo tal y como ES. Llega, lo atiendo, le escucho y se va, mucho más rápidamente que antes, cuando empezaba a pelearme con él o a ignorarlo en cuanto llegaba.”
“Y veo que sigo siendo sensible a mis emociones, más que nunca, ellas siguen en mí pero no las molesto, ellas se expresan dentro de mí, surcan mi cuerpo con la libertad que en ningún momento les debí negar. No efectúo ninguna acción mental dirigida a tratar de detenerlas, manipularlas, forzarlas o ignorarlas porque ya no las temo. Me voy dando cuenta de que cada vez sentiré menos angustia y ansiedad por esas situaciones que estimaba tan peligrosas para mí, esos hechos que me hacían sentir COMO SI perdiera el equilibrio.”
“Y también noto que al contrario de lo que pensaba que sucedería, sigo sintiendo compasión y empatía por los demás, más que nunca. No me he vuelto una persona fría, dura y sin sentimientos, sino un SER HUMANO pleno, mucho más real y genuino de lo que hasta ahora fui, porque ahora me entiendo verdaderamente a mí mismo y estoy en disposición, si se diera el caso, de poder ayudar adecuadamente a otras personas de una manera saludable tanto para ellas como para mí, porque las comprendo al igual que me comprendo a mí mismo, y ellas se van a dar cuenta de ello; al sentirlo así sabrán que las ayudo entendiéndolas y no porque me sienta obligado a tratar de calmarlas movido por la culpa o por mi incomodidad ante sus propios estados emocionales, que tanto me han recordado en muchísimas ocasiones a los míos.”
“Acabo de aprender a sentirme cómodo en los momentos incómodos, porque ahora sé que esos estados y emociones que clasifiqué como “negativos” o “ilógicos” nunca estuvieron en mi contra, sino que tan sólo trataban de ayudarme a recobrar mi equilibrio psicológico …y lo único que tuve que hacer para verlo es justamente lo que nunca hice, dejarlos estar en mí sin confundirme con ellos, tan sólo mirarlos desde la orilla como un observador sereno que presencia un río que fluye.”

jueves, 5 de julio de 2012

mindfulness 2

“Acertadamente, se ha utilizado el término mindfulness para hacer referencia a la observación de las propias “conductas internas” o, mejor dicho, de los “eventos privados”. Hoy sabemos que la autoobservación por si misma puede no ser terapéutica, e incluso puede ser perjudicial o “patologizante”, como en los procesos del pensamiento rumiador depresivo o en la preocupación ansiosa. Entonces, la cuestión relevante es: ¿qué diferencia la auto-observación patológica de la auto-observación terapéutica? o, en otras palabras, ¿bajo qué condiciones la auto-observación de la experiencia resulta terapéutica?”

“La respuesta a ambas preguntas es mindfulness. No sólo la Terapia de Aceptación y Compromiso sino también la mayor parte de los modelos psicoterapéuticos actuales, asignan un papel central, en la génesis de la psicopatología, a la sobre-reacción emocional que surge de la no aceptación de la experiencia. Cuando no deseamos o no nos gusta lo que nos pasa, cuando lo comparamos con el ideal pensado (o imaginado) de lo que nos debería pasar o cuando nos resistimos a aceptar la realidad de lo que hay en el presente, es muy probable que se activen procesos “patologizantes” como los implicados en los patrones de ansiedad o depresión. En estos casos, la observación de la experiencia se hace desde un estado mental reactivo de no-aceptación de la realidad. Es como empeñarse en abrir una puerta sin tener la llave. Se puede golpear la puerta, pero ésta seguirá cerrada.”

“Por el contrario, mindfulness es un estado de conciencia, no reactivo y no prejuicioso, de aceptación y observación de la experiencia tal y como es en el momento presente. Así, afirmar que mindfulness es la llave que abre la puerta de la auto-observación terapéutica significa afirmar que mindfulness ofrece las condiciones para que la observación de la experiencia sea terapéutica. Estas condiciones son: a) atiende a lo que ocurre en el presente, b) no compara el estado actual con un ideal, c) no juzga lo que observa y d) acepta la no permanencia de la experiencia.”

“El entrenamiento en mindfulness es una práctica milenaria que ha sido conservada a lo largo de generaciones y generaciones de practicantes, principalmente en el contexto budista. Pero en la actualidad, mindfulness –es decir, la capacidad de observar de un modo desapegado y no reactivo la propia experiencia a medida que sucede– ha sido conceptualizada como una habilidad psicológica y su entrenamiento se lleva a cabo en contextos clínicos. De hecho, durante los últimos años, la noción de mindfulness ha sido integrada en la mayor parte de los modelos psicoterapéuticos actuales.”

María Teresa Miró Barrachina - Vicente Simón Pérez (Eds.):  Mindfulness en la práctica clínica  (Ed. Desclée De Brouwer)

miércoles, 30 de mayo de 2012

soltar

Soltar un ansia no es rechazarla, sino permitir que sea lo que es: un estado mental incidental que, una vez que ha aflorado, pasará. En vez de liberarnos de él por la fuerza, percatarnos de su verdadera naturaleza es liberarlo. Soltarlo es como soltar una serpiente que has estado agarrando con la mano. Al identificarla con un ansia («yo quiero esto», «yo no quiero eso»), la agarras con más fuerza e intensificas su resistencia. En vez de ser un estado mental que tienes, se convierte en una obsesión que te posee. Igual que con la comprensión de la angustia, el reto al soltar el ansia es actuar antes de que las reacciones habituales nos incapaciten.”

“En pocas palabras, la cuestión central a la que se han enfrentado los budistas desde el principio es ésta: ¿el despertar está cerca o lejos? ¿Es accesible sin dificultad o sólo es asequible mediante un esfuerzo supremo? Si se enfatizan su proximidad y facilidad de acceso, existe el peligro de trivializarlo, de no concederle el valor y la significación que se merece. Pero si se subrayan su distancia y dificultad de acceso, existe el peligro de situarlo fuera del alcance, de convertirlo en un icono de perfección que hay que venerar de lejos.”

Stephen Batchelor:  Budismo sin creencias  (Ed. Gaia)

miércoles, 28 de marzo de 2012

mindfulness

“El mindfulness puede entenderse como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Como procedimiento terapéutico busca, ante todo, que los aspectos emocionales y cualesquiera otros procesos de carácter no verbal, sean aceptados y vividos en su propia condición, sin ser evitados o intentar controlarlos. El control sobre sucesos incontrolables, sujetos a procesamiento automático, requiere de la mera experimentación y exposición natural con la menor interferencia posible. Aunque el mindfulness ha adquirido una cierta notoriedad, sobre todo en USA, de mano de los valores orientales, refiere a algunos aspectos ya conocidos en psicología: la exposición y la autorregulación basadas en las técnicas de biofeedback o en el uso de la hipnosis, donde hay un dejar que los fenómenos perceptivos y sensoriales se muestren como ellos son. Su principal utilidad, más allá de las técnicas concretas que ofrezca, tal vez sea el contrastar con una psicología que propugna el control, el bienestar, la eliminación del estrés, la ansiedad, etc., mediante procedimientos que, a falta de esa experimentación natural, pueden contribuir a perpetuarlos.”

Miguel Ángel Vallejo Pareja:  Mindfulness (http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=1340)

domingo, 8 de mayo de 2011

liberarse del sufrimiento: observar y dejar ir

“Cuando las personas le decían a Ajahn Chah que encontraban imposible practicar en la sociedad, él les preguntaba, "Si yo lo punzara a usted en el pecho con una vara ardiente, sin duda afirmaría que está sufriendo, ¿acaso es debido a que vive en sociedad que no puede deshacerse de ella?" La respuesta de Ajahn Chah aclara el asunto de una manera similar a la parábola de la flecha envenenada del Buda. El Buda cuenta sobre un hombre que había sido alcanzado por una flecha y que no dejaba que nadie se la quitara hasta que sus preguntas acerca de la flecha, el arco y el arquero fuesen respondidas. El único problema era que el hombre herido probablemente moriría antes de que pudiera obtener las respuestas a todas sus preguntas. De lo que el hombre herido tenía que darse cuenta era de que estaba dolorido y agonizante y que tenía que hacer algo acerca de ello inmediatamente.”

“Ajahn Chah enfatizaba este punto una y otra vez en sus enseñanzas: "Usted está sufriendo; ¡haga algo respecto a eso ahora mismo!" Él no perdía mucho tiempo hablando acerca de la paz, la sabiduría o estados nibbánicos, sino sobre la práctica de estar constantemente consciente y alerta de aquello que está pasando dentro del cuerpo y la mente en el momento presente, aprendiendo simplemente cómo observar y dejar ir.”

La meditación, decía, no es obtener cosas, sino deshacerse o liberarse de las cosas. Aún cuando se le preguntaba sobre la paz que uno podía alcanzar a través de la práctica, él hablaba más bien sobre la confusión de la cual uno debía librarse en primer lugar, porque, según lo mostraba, la paz es el final de la confusión.”

Introducción a
No Ajahn Chah:  Reflexiones  (http://www.librosbudistas.com/)

jueves, 17 de marzo de 2011

quedarse quieto

Vivimos en la ignorancia de nosotros mismos. Por eso es muy útil quedarse quieto, para poder vislumbrar el caótico mundo interno y darnos cuenta del estado en que nos hallamos. A muchos les causa tal horror el primer vistazo, que corren presurosos a embarcarse en alguna actividad extenuante para no tener ni tiempo de mirarse.”


“Debes tratar de inmovilizar al cuerpo. Si verdaderamente lo intentas verás el mundo interior que bulle por moverlo. Verás lo difícil que es mantenerlo quieto.”

“Primero por innumerables escozores, dolores, molestias, pulsiones, deseos de acomodarse de otro modo… Después, cuando acostumbras al cuerpo a cierta posición y cuando acostumbrado a ignorar esas sensaciones, permaneces quieto, surgirán ante tu vista los movimientos de la mente, cantidades enormes de constantes movimientos de deseos, consideraciones, diálogos interiores, imágenes de todo tipo, recuerdos y demás cuestiones que desfilarán ante tu vista interna compensando la quietud del cuerpo con movimiento mental; pero al igual que lo hiciste con el físico, no debes ahora ceder al movimiento de lo mental, no sigas sus caminos. Ignora esas divagaciones y vuelve a la [meditación] con mayor énfasis.”

“Te pido que tengas en cuenta algo fundamental en esta lucha: No es con tensión que ganarás la batalla sino al contrario, con entrega y abandono y distensión.”

Mario de Cristo Salvador:  Dios habla en la soledad  (Ed. Narcea)

domingo, 27 de febrero de 2011

creatividad

La meditación es tu experiencia personal realizada en el laboratorio de tu propia mente y cuerpo. Tu práctica estará inspirada por profesores y guiada por las prácticas de maestros. Pero, al final, la forma en que practicas será únicamente tuya.”

“Cuando inicias una práctica meditativa necesitas la estructura y dirección de un protocolo establecido. Seguir una técnica básica te ayudará a establecer la disciplina, y a acomodar el cuerpo y centrar la mente. Pero luego las cosas cambian. Te ves envuelto en la corriente meditativa, en el flujo que interioriza la mente.”

“Te das cuenta de que la meditación es en realidad un estado natural y que surgirá por sí mismo si le das tiempo. Y descubres algunos de sus beneficios. La meditación te ayuda a mantener la calma en momentos de crisis, a encontrar soluciones creativas a problemas presentes. Descubres que tu meditación ha sido buena o tranquila, que el resto del día es más sencillo o que te sientes más fuerte.”

“Al mismo tiempo, empiezan a surgir cuestiones sutiles. Quizás en tu interior se levanten muros y te preguntes cómo saltarlos. Quizás compruebes que tu práctica se ha vuelto algo rutinaria y quieras hacerla más interesante. Quizás te sientas bloqueado. Así que empiezas a jugar un poco para experimentar, para ser más creativo, y es importante que lo hagas. De lo contrario, lo más probable es que tu práctica se estanque.”

“Tienes que encontrar el equilibrio entre estructura y libertad. Tienes que trabajar con unas directrices posturales, concentración, conciencia respiratoria, autoanálisis. Pero también debes saber cuándo no hacer caso a las reglas. Y esto requiere apertura, creatividad y capacidad de discernimiento.”

Sally Kempton:  Carta a un nuevo meditante  (Revista Yoga Journal nº 42)

jueves, 10 de febrero de 2011

volver a casa

“Hace varios años, participé en un congreso organizado por un pequeño grupo de científicos que practicaban diariamente la meditación. Hacia el final del cuarto día de reuniones, a lo largo de las cuales cada uno de ellos iba exponiendo con mayor o menor extensión cómo meditaba, les insté a responder a la pregunta de por qué meditaban. Varias respuestas surgieron por parte de diversos miembros del grupo, pero todos nos dimos cuenta de que resultaban insatisfactorias, pues no respondían concretamente a la pregunta. Finalmente, uno de los asistentes dijo: «Es como volver a casa». Un silencio se hizo entonces tras esta afirmación y todos inclinaron calladamente la cabeza en señal de asentimiento. Estaba claro que no era necesario prolongar la encuesta por más tiempo.”

“Esta respuesta a la pregunta «¿por qué meditar?», aparece a lo largo de toda la literatura redactada por quienes se dedican a la práctica de esta disciplina. Meditamos para encontrar, para recuperar, para retornar a algo que alguna vez vaga e inconscientemente poseímos, pero que hemos perdido y no sabemos ya ni qué era ni cuándo o dónde lo perdimos. Podemos definirlo como el acceso a un nivel superior de nuestro potencial humano o como el hecho de estar más unidos a nosotros mismos y a la realidad; también podríamos decir que es el incremento de nuestra capacidad de amor, ánimo y entusiasmo, o el conocimiento de que somos una parte del universo y de que nunca podemos estar enajenados o separados de él. Igualmente podríamos considerarlo como nuestra capacidad para ver y actuar en la realidad de una forma más efectiva.”

“Cuando nos dedicamos a la práctica de la meditación, nos percatamos de que todas estas afirmaciones sobre la meta que se pretende alcanzar tienen idéntico significado. Es esta pérdida, cuyo objeto intentamos recuperar, lo que incita al psicólogo Max Wertheimer a definir al adulto como un «niño degenerado».

Lawrence LeShan:  Cómo meditar  (Ed. Kairós)

miércoles, 9 de febrero de 2011

éxito en la práctica

Actitudes esenciales para tener éxito en la práctica:

1. No esperéis nada. Tan solo sentaos y ved qué sucede. Considerad el asunto como un experimento. Tomad un interés activo en la prueba. No os distraigáis con vuestras expectativas sobre el resultado. No esperéis ningún resultado. Dejad que la meditación se desarrolle a su propio ritmo y en su propia dirección. Dejad que la meditación os enseñe aquello que quiera que aprendáis. La conciencia meditativa busca ver la realidad tal como es exactamente. Y ya se corresponda o no con nuestras expectativas, requiere una suspensión temporal de todos nuestros prejuicios e ideas. Durante el proceso necesitamos dejar a un lado nuestras imágenes, opiniones e interpretaciones. De no ser así, nos tropezaremos con ellas.

2. No os presionéis. No hagáis esfuerzos exagerados ni forcéis nada. La meditación no es agresiva. No es un esfuerzo violento. Permitid que vuestro esfuerzo sea relajado y continuo.

3. No os apresuréis. No hay prisa, tomaos vuestro tiempo. Colocaos en el cojín y sentaos como si tuvierais todo el día. Todo lo que verdaderamente merece la pena requiere tiempo para desarrollarse. Paciencia, paciencia, paciencia.

4. No os aferréis ni rechacéis nada. Permitid que llegue lo que tenga que llegar y acomodaos a ello, sea lo que sea. Si surge una buena imagen mental, está bien. Si surge una mala imagen mental, también está bien. Observadlo todo con imparcialidad y sentíos cómodos con cualquier cosa que suceda. No luchéis con aquello que experimentéis, limitaos a observarlo con atención plena.

5. Dejaos ir. Aprended a fluir con todos los cambios que ocurren. Soltaos y relajaos.

6. Aceptad todo lo que surja. Aceptad vuestros sentimientos, incluso aquellos que desearíais no tener. Aceptad vuestras experiencias, incluso las que odiáis. No os condenéis por tener faltas humanas. Aprended a ver todos los fenómenos de la mente como si fuesen perfectamente naturales y comprensibles. Intentad practicar una aceptación desinteresada en todo momento y respecto a toda vuestra experiencia.

7. Sed afables con vosotros mismos. Sed amables. Puede que no seáis perfectos, pero vosotros sois todo lo que tenéis para trabajar. El proceso de convertirse en aquello que seréis comienza con la aceptación total de aquello que sois.

8. Investigaos a vosotros mismos. Cuestionadlo todo. No toméis nada por garantizado. No creáis en nada porque suene sabio o piadoso o alguien santo lo haya dicho. Ved por vosotros mismos. Esto no significa que debáis ser cínicos, insolentes o irreverentes. Significa que deberíais ser empíricos. Someted todas las afirmaciones a la prueba real de vuestra experiencia y dejad que los resultados os guíen hacia la verdad. La meditación insight (de la visión interior) se desarrolla a partir de un anhelo interno por despertar a lo que es real y obtener un insight liberador sobre la verdadera estructura de la existencia. La práctica depende del deseo de despertar a la verdad. Sin este deseo, la práctica es superficial.

9. Ved todos los problemas como retos. Considerad las dificultades que surjan como oportunidades para aprender y crecer. No huyáis de ellas, no os condenéis ni enterréis vuestra carga bajo el santo silencio. ¿Tenéis un problema? Estupendo. Más grano para el molino. Alegraos, sumergíos e investigad.

10. No caviléis. No necesitáis entenderlo todo. El pensamiento discursivo no os liberará de la trampa. En la meditación, la mente se purifica de forma natural a través de la atención plena, mediante una atención desnuda y sin palabras. La deliberación habitual no es necesaria para eliminar aquellas cosas que os mantienen atrapados. Todo lo que hace falta es una percepción clara y no conceptual de esas cosas y de cómo funcionan. Eso basta para disolverlas. Los conceptos y el razonamiento interfieren en el camino. No penséis. Ved.

Extraído de:
Henepola Gunaratana:  El cultivo de la atención plena  (Ed. Pax)

jueves, 6 de enero de 2011

en contacto con lo esencial

“Cuando hablamos de meditación estamos haciendo referencia a un estado en el que la persona que medita se pone al servicio de lo esencial, se abre internamente al contacto con lo que hay fuera y dentro de ella, sin juzgarlo. La meditación no es una comprensión intelectual del mundo, es una experiencia.”

“Si queremos ser precisos, no podemos hablar de “hacer meditación”. Cuando se practica meditación, en realidad se está procurando encontrar las condiciones que favorecen el contacto con lo esencial. Ese contacto es la meditación. Más que realizarse mediante un acto voluntario, se produce. Meditar constituye un ejercicio de transformación personal en el que la persona se va abriendo interiormente, va encontrando la forma en la que ese contacto se va dando, va comprendiendo qué actitudes lo bloquean y cuáles lo favorecen.”
“Existen unas técnicas básicas para la práctica de la meditación que han demostrado su eficacia durante siglos, acompañando a miles de personas en este camino de apertura a lo esencial.”

“Se puede meditar de diversas formas: sentado, de pie, andando, realizando las tareas de la vida cotidiana, corriendo, bailando… Cuando se sabe meditar, se puede permanecer en actitud meditativa en diferentes formas; es decir, la persona está en contacto con lo esencial y con su yo profundo, haga lo que haga.”

Laia Monserrat:  La meditación caminando  (Revista Cuerpomente nº224)

viernes, 24 de diciembre de 2010

aceptación

Meditación significa 'simple aceptación'. ¿Cómo podemos hablar de ser ecuánimes y desapegados si estamos continuamente juzgando, esperando que la meditación nos aporte ciertas sensaciones y rechazando cualquier otra experiencia que se presente? Si adoptamos esta actitud, seremos como boxeadores en el ring dando puñetazos al aire, sin nadie a quien golpear. Para un meditador, toda la actividad mental no es otra cosa que nubes en el cielo que vienen de ninguna parte y desaparecen en la nada.”

“Creemos en la realidad de nuestros sentimientos y eso nos causa mucha infelicidad, una infelicidad totalmente innecesaria. Los sentimientos pueden comenzar siendo algo pequeño, pero día a día los vamos nutriendo y crecen. Cuando meditéis y penséis que están sucediendo cosas, simplemente investigad qué hay ahí; en vez de salir corriendo, enfrentaos a ello y decid: "Vale, quiero que nos conozcamos mejor". Si lo abordáis de esta manera, os daréis cuenta de que en realidad nada de todo eso está sucediendo.”

Lama Yeshe Losal:  Vivir el camino  (Ediciones I)

martes, 9 de noviembre de 2010

observar la agitación

“Gran parte de la práctica supone realmente pasar de la acción a la no acción y alcanzar un cierto grado de calma y estabilidad mental. A menudo usamos la imagen de que la mente es como la superficie del agua. Cuando soplan vientos fuertes, puede estar muy agitada. La gente piensa, equivocadamente, que han de hacer un esfuerzo para que esa agitación se desvanezca, como si colocando una gran bandeja de cristal sobre las olas fueran a quedarse en calma; pero si profundizas unos cuantos metros debajo de las olas, la agitación sigue donde estaba. Observando esa agitación se puede aprender a contactar con el sentido de calma que existe siempre en nuestro interior. No has de hacer que suceda; ya está presente. La habilidad consiste en aprender a contactar con ella en uno mismo. El espíritu de la práctica no es hacer de ello una meta.”

“Todo esto es una forma elaborada de decir que la meditación en los Estados Unidos se considera equivocadamente como una técnica o un conjunto de ellas. Mi comprensión de la misma es que en un sentido amplio es en realidad un estado de ser, la capacidad de generalizar la cualidad de la atención vigilante. En lugar de realizar en ciertos momentos algún tipo de manipulación de la propia atención, desarrollas una conciencia continuada que permite que toda tu vida sea una expresión de tu práctica meditativa. Tanto si pasa algo esperado como algo inesperado, bueno o malo, podemos adoptar la misma cualidad de conciencia, desapego desapasionado y visión clara. No es algo que uno haga; es un no hacer.”

Jon Kabat-ZinnLa atención vigilante como medicina  (En “La salud emocional”, Ed. Kairós)

lunes, 8 de noviembre de 2010

budismo modernizado

“En rigor, hablar del budismo en general es una abstracción o, si se prefiere, una construcción intelectual creada en el siglo XIX por el orientalismo occidental y la disciplina académica, igualmente occidental, llamada Historia de las religiones. Dicha construcción intelectual ha dado lugar históricamente a diversas interpretaciones del budismo, ninguna de las cuales se corresponde completamente con la complejidad y riqueza de las diversas tradiciones religioso-filosóficas budistas.”

“Una de las interpretaciones del budismo que más interés ha despertado en Occidente y que más ha influido en la autocomprensión que los budistas actuales, tanto orientales como occidentales tienen de sí mismos, es la que considera el budismo como una ciencia de la mente que dispone de un gran arsenal de técnicas de meditación útiles para alcanzar la paz interior y la liberación del sufrimiento.”

La interpretación psicológica o psicoterapéutica del budismo predomina en Europa, Estados Unidos y Oceanía, pero no en los países budistas, donde coexiste con otras interpretaciones más conservadoras y tradicionales. Para comprender adecuadamente el contexto en el que aparece la interpretación psicológica del budismo es conveniente, por tanto, distinguir bien entre budismo modernizado y budismo tradicional. De otro modo corremos el riesgo de confundir lo que no es sino una parte del budismo con la totalidad del mismo.”

“Con esto no quiero decir que la interpretación psicológica del budismo sea una invención occidental sin fundamento alguno en los textos y prácticas budistas; más bien quiero dejar claro que el conjunto de religiones que convenimos en denominar budismo es un fenómeno mucho más complejo y variado, que no se deja reducir a una sola interpretación por muy atractiva que ésta sea para los occidentales.”

“Personalmente suscribo el talante del budismo modernizado y defiendo la interpretación psicológica del budismo, no porque sea la más atractiva para la mentalidad occidental, sino porque considero que es legítima y concuerda tanto con los textos canónicos más antiguos del budismo como con los textos posteriores pertenecientes a diversas tradiciones budistas.”

Abraham Vélez de Cea:  Introducción a la psicología budista  (En “Psicópolis”, Ed. Kairós)

viernes, 8 de octubre de 2010

descansar en la aceptación

“El Buda histórico, Shakiamuni, dio un giro radical a su vida al ver acontecimientos que desafiaban la visión del mundo en la que se había criado. Rodeado de comodidades y alejado de todas las penas y tribulaciones de la vida ordinaria, el joven príncipe Siddharta vivía en un reino de fantasía donde la gratificación era instantánea y disponía de libertad para hacer todo lo que deseaba. No obstante, su encuentro con una persona anciana, un enfermo y un cadáver le llevó a reconocer y comprender que él también envejecería, se pondría enfermo y moriría. Su pequeño mundo de suposiciones tranquilizadoras se había resquebrajado y había descubierto una verdad sobre su existencia de la que no se podía recuperar. En consecuencia, abandonó su palacio, su fantasía y sus amigos y marchó en busca de caminos en los que pudiera descubrir si había alguna manera de encontrar la liberación del ciclo del nacimiento y muerte sin fin.”

“Aprendió técnicas de yoga, meditación y mortificación, pero a pesar de ello se dio cuenta de que no eran más que distintas formas de encubrimiento, nuevos ropajes que obscurecían la verdad desnuda que buscaba. Finalmente se sentó debajo de un árbol y juró que no se movería de allí hasta que fuese libre.”

“Y esto ocurrió cuando se deshizo de todo lo que le cubría. Cuando dejó marchar sus pensamientos, sentimientos, recuerdos, identificaciones, esperanzas y temores, permitió que su mente se expandiera, sin modificarla, fuese como fuese y llegó así a descansar en la aceptación abierta y total de las cosas tal como son.”


“Como había permitido que se fueran todos los factores condicionantes sobre los que se había construido su identidad anterior, se relajó la tensión: nada que defender, nada que hacer. Habiendo despertado de las suposiciones, su mirada era fresca y libre de apegos.”

“Aquel fue el momento fundacional de todas las tradiciones budistas y la fuente de inspiración para el desarrollo de muchos métodos de meditación.”

James Low:  Dejad que los nudos se suelten  (Cuadernos de Budismo nº 74)

sábado, 14 de noviembre de 2009

liberación ***

*** por Francisco Bengochea

El origen del malestar está esencialmente en la incomodidad que genera la tensión nerviosa. Incluso en el dolor físico y la enfermedad, lo que nos hace sufrir realmente no es tanto la sensación en sí como el componente emocional que conlleva la tensión nerviosa.

Ante circunstancias estresoras, el cuerpo responde de forma automática mediante reacciones que ponen al cuerpo en tensión. Esta tensión puede ser disipada posteriormente, o bien puede ser asimilada y entrar a formar parte de la estructura psíquica de la persona. En este caso, la tensión se va acumulando en la mente.

La tensión acumulada no produce malestar de forma continua, sino solamente en las situaciones en las que se manifiesta, que suelen ser nuevas situaciones estresantes. En esos momentos se hace patente la carga de tensión que llevamos con nosotros y que nos puede agobiar en mayor o menor medida. En momentos de calma, distracción o alegría, podemos no sentir esa carga, pero mientras no hagamos algo por aliviarla, seguirá estando ahí.

Para aliviar la carga de tensión acumulada, no basta con entrar en un estado pasajero de relajación; hay que penetrar en un proceso de distensión a largo plazo. Para ello es necesario, primero, conocer la técnica y, después, ponerla en práctica de forma sistemática a lo largo del tiempo.

Para disipar la tensión hay que dejar de sujetarla. En realidad, acumulamos tensión porque nosotros mismos la retenemos y no dejamos que se deshaga salvo en determinadas ocasiones. Ello, desde luego, se produce de forma automática e inconsciente, y suele ser muy difícil revertir el proceso de forma consciente y voluntaria. Por más esfuerzos que hacemos, no podemos relajarnos.

La técnica que emplea el budismo consiste en quedarse quieto sin hacer nada, y abandonarse a lo que surja. De este modo, dejamos que sea la propia tensión la que se mueva por sí misma, en lugar de actuar sobre ella. Así, por su propia naturaleza, la tensión empieza a deshacerse por sí sola. Hacen falta tan sólo dos cosas: un lugar apropiado en el que podamos adoptar una postura relajada, y tiempo, que puede consistir en muchas horas de práctica sistemática.

Además, es necesaria una actitud adecuada, que ha de ser, sobre todo al principio, de determinación, de voluntad de alcanzar una liberación plena de nuestro sufrimiento. Hay que practicar con valor y no asustarse o echarse atrás ante las nuevas emociones que van apareciendo, en un proceso que es totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados.

Practicando entre media hora y varias horas al día (o lo que se pueda), en poco tiempo empezaremos a sentir un profundo alivio de males que hemos estado sufriendo toda la vida, y entraremos en una dinámica nueva que nos llevará por senderos hasta ahora desconocidos e inimaginados.

jueves, 29 de octubre de 2009

meditación yacente

“Lo más importante, cuando meditamos acostados, es recordar que se trata de una práctica orientada a despertar, porque el “riesgo” inherente a este tipo de meditación es el de caer dormidos.”

“Son muchas las virtudes de la práctica de la meditación yacente. Tal vez, en los inicios de la práctica, resulte más cómodo tumbarnos que sentarnos y probablemente también nos ayude a practicar durante períodos más largos de tiempo.”

“Esta postura […] nos proporciona la sensación de ser sostenidos y soportados por la superficie sobre la que yacemos, con lo que resulta muy sencillo relajarnos y entregarnos al abrazo de la gravedad y dejar que el suelo, la alfombra o la cama hagan su trabajo hasta el punto de que, en ocasiones, podemos llegar a sentir que estamos flotando.”

“Lo más importante, sin embargo, es que el abandono del cuerpo a la acción de la gravedad nos familiariza con lo que suele denominarse “entrega incondicional”, que no se refiere tanto a la sumisión a cualquier amenaza externa, como a vivir con plenitud el momento presente, independientemente de la situación en que nos encontremos.”

“El ejercicio de la entrega al abrazo de la gravedad resulta muy movilizador y también nos enseña a entregarnos de forma completa al momento presente y a aceptar incondicionalmente todo lo que, en cualquier momento, aparezca en nuestra mente, en nuestro cuerpo y en nuestra vida, o dicho en otras palabras, a soltar y dejar que las cosas sean tal como son.”

No hay ninguna forma correcta de practicar. Hay tradiciones que practican con los ojos abiertos, mientras que otras lo hacen con los ojos cerrados. A veces, nuestra elección se ve dictada por las condiciones del momento y por el modo en que nos sentimos, pero resulta muy conveniente, durante los primeros años de práctica meditativa al menos, hacerlo de un modo o de otro, para no ir revoloteando de una práctica a otra en función de nuestro estado de ánimo y poder así profundizar la modalidad que hayamos decidido ejercitar.”

Jon Kabat-Zinn: La práctica de la atención plena (Ed. Kairós)



http://www.profilethai.com/wallpaper/index.php?cat=1

sábado, 24 de octubre de 2009

abandono

“Dogen seguía sintiéndose insatisfecho espiritualmente. Esta inquietud le llevó a emprender el entonces peligroso viaje a China en busca de una paz mental absoluta. Se alojó en todos los monasterios conocidos, practicando con muchos maestros; sin embargo, su sed de liberación no estaba saciada. Eventualmente, en el famoso Monasterio T’ient-t’ung, que contaba con un nuevo maestro, alcanzó el despertar total, es decir la liberación de cuerpo y mente a través de las palabras que pronunció el maestro Ju-ching: “abandona cuerpo y mente”.

“Se dice que Ju-ching dijo estas palabras al comenzar el zazen formal de la mañana mientras caminaba inspeccionando a los meditantes. Al ver que uno de los monjes cabeceaba, el maestro le reprendió por su débil esfuerzo. Entonces, dirigiéndose a todos los monjes, continuó: “deben esforzarse con todas sus fuerzas, incluso arriesgando sus vidas. Para realizar la iluminación perfecta deben dejar caer cuerpo y mente”. […] Cuando Dogen escuchó esta última frase, el ojo de su mente se expandió de pronto inundándose de luz y comprensión.”

Roshi Philip Klapeau: Los tres pilares del Zen (Ed. Árbol)

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“Se cuenta que un discípulo de Shakyamuni tenía una memoria tan fantástica que se sabía todos sus discursos de memoria. Cuando murió Shakyamuni, los iluminados se reunieron. Querían que ese hombre estuviera entre ellos, pero como aún no había experimentado la iluminación, quedó excluido. Él practicaba sin cesar para lograr la iluminación, hasta que desistió y se acostó. En el momento de echarse, cuando desapareció toda actividad y cesó el esfuerzo, experimentó una iluminación muy profunda.”

Willigis Jäger: En busca del sentido de la vida (Ed. Narcea)

martes, 20 de octubre de 2009

limitarse a observar

“Las causas del estrés parecen ser múltiples. Podemos echarle la culpa a la mala salud, las condiciones de trabajo o de vida, las dificultades en las relaciones personales, nuestra crianza o nuestro antinatural estilo de vida moderna, pero hay una causa más fundamental. Está en nuestra forma de reaccionar.”

“La fuente de casi todas las tensiones está en una emoción bloqueada o congelada. […] Bloquear una emoción es una estrategia a corto plazo buena y necesaria. Todos lo hacemos desde que nacemos, y posiblemente antes. Pero la emoción no desaparece, sino que queda soterrada. Siempre está tratando de salir a la superficie, aunque tenga décadas. Si no puede salir como emoción, puede hacer erupción como una enfermedad corporal.”

“Con la meditación observamos la calidad de nuestra mente. Es como analizar el agua: puede parecer pura, pero un examen más detallado puede mostrar que contiene bacterias malsanas. Muchas personas que tratan de ser buenas se ven consumidas por las mismas emociones que intentan evitar. Del mismo modo que algunas personas del tercer mundo pueden sobrevivir con agua contaminada, nosotros podemos seguir adelante con mentes contaminadas, pero nuestra calidad de vida y nuestra salud pueden ser terribles.”

“La meditación nos enseña tolerancia. Al principio, aprendemos a soportar el perro que ladra, la espalda dolorida, los agravios en el trabajo. El dolor puede seguir presente, pero ya no nos rasgamos las vestiduras. Gradualmente esta aceptación se extiende a cosas más grandes. Puede ser bastante sorprendente descubrir que usted ya no se molesta o se enfada como antes. A éstas se les llama «no-señales» de logros. Es como si parte de su identidad se fuera cayendo.”

“Las grandes liberaciones a menudo se basan en miles de pequeños cambios, tanto en el cuerpo como en la mente. Se trata de cambios que pueden ser bastante inesperados. Una emoción bloqueada puede salir a la superficie como extrañas sensaciones corporales.”

Cuando estamos tranquilos, la mente comienza a sacar la basura. Es como cuando el cuerpo elimina toxinas y los síntomas son similares. Tenemos sensaciones desagradables, sin motivo aparente, que pueden tomarse como olas de incomodidad: picazón, náusea, debilidad, palpitaciones, temblores, dolores agudos, agitación, hinchazón, desequilibrio, inquietud, etc. Aunque son sensaciones bastante suaves, son difíciles de soportar estando sentado. Generalmente son emociones no reconocidas que salen a la superficie en el plano físico. Quien las sufre piensa que algo va mal con su meditación y se detiene, pero es un error. En realidad, la meditación está dando sus frutos.”

“El reto es limitarse a observar. Una sensación provocada por un cambio emocional es diferente de una que sea puramente «física». Se parece más a un recuerdo intenso que resuena por todo el cuerpo. No es como un dolor de espalda a causa de una mala postura, por ejemplo, sino que aparece y desaparece en un relámpago. Puede parecer puramente física, pero a menudo va acompañada de una desagradable emoción. Si podemos mantenernos abiertos a la sensación, el poder que tiene sobre nosotros se rompe, queda liberado y nosotros nos libramos de él. Puede volver, pero con menos fuerza. A medida que estos momentos pasan, puede haber destellos de alegría y alivio, como cuando nos quitamos una espina.”

Paradójicamente, la completa absorción sólo sucede cuando «usted» deja de intentar alcanzarla. […] La absorción tiene lugar cuando «usted» se desvanece dentro del objeto. Si usted permanece allí, sucede algo extraño: el objeto también se desvanece. Simplemente hay espacio infinito. […] Sólo existe la observación, como un espejo que refleja el cielo. Usted es como un gato delante de la ratonera, intensamente alerta. Pero incluso el gato ha desaparecido. Usted ha entrado en la vibración de fondo de la pura conciencia.”

“La meditación, como herramienta para tener conciencia de uno mismo, le ayudará a ver lo que sus patrones de pensamiento le están haciendo, y a su vez, esto le puede dar el ímpetu y el valor para cambiar. Desde el primer momento en que nos sentamos a meditar, incrementamos los estados mentales positivos. Cada vez que nos relajamos, nuestros temores, deseos y enfados disminuyen.”

Eric Harrison: Aprenda a meditar (Ed. Amat)


 













Foto por Francisco Bengochea

viernes, 16 de octubre de 2009

percibir sin identificarse

“El camino espiritual requiere que nos convirtamos en espectadores de todos esos procesos, sin juzgarlos; manteniendo una atención pura, desnuda. Se trata de percibir únicamente lo que ocurre con nosotros, alrededor de nosotros y dentro de nosotros. Esta atención por sí sola ya es curativa. Los sentimientos, que nos parecen tan poderosos cuando los experimentamos, no existen tal como nosotros creemos que son. Tenemos la posibilidad de saber y aprender sobre nuestros sentimientos, de experimentarlos sin caer en la tentación urgente de expresarlos.”

“Es una forma muy nueva de tratar con ellos. Podemos eliminar nuestra identificación con los sentimientos, junto con su correspondiente reacción espontánea, de la misma forma que quitamos el barro de los zapatos. Los zapatos permanecen, pero sin barro; lo mismo ocurre con los sentimientos: permanecen, pero sin su carga emotiva.”

Willigis Jäger: Crisis espirituales (Cuadernos de Budismo nº 70)

jueves, 15 de octubre de 2009

conocimiento directo

“Los beneficios más impactantes de la meditación de la atención plena son las intuiciones, las percepciones profundas que surgen de manera espontánea, cual manzanas maduras cayendo del árbol a su antojo. Las intuiciones, las profundas percepciones interiores, son lo que cambia tu vida. A través de ellas te das cuenta de lo que te aporta bienestar, tanto a ti como a los demás, así como lo que provoca estrés, incomodidad e insatisfacción. Esas percepciones pueden ser pequeñas o bastante importantes. No obstante, cuentan con un efecto acumulativo de tal magnitud que las intuiciones previas se convierten en componentes esenciales, en la base de más intuiciones.”

“Cada intuición, cada percepción, es un conocimiento directo o “conocimiento intuitivo” de la verdad de tu experiencia, en contraste con la percepción conceptual, producto de tu forma de pensar usual. Este conocimiento directo es lo que hace que la meditación de la atención plena provoque semejante impacto en tu vida: sientes la verdad de tu experiencia en lugar de conceptualizarla, reaccionar ante ella o perderte en el pasado o el futuro.”

“Durante la meditación, lo más probable es que tengas percepciones, intuiciones personales acerca de tu vida y de cómo ha sido condicionada. Esas intuiciones te ayudan a crecer y a comprenderte mejor, conduciéndote a una vida más plena.”

Philip Moffitt: Bailando con la vida (Ed. Kairós) (Citado en Cuadernos de Budismo nº 70)



http://www.gnoedi.org/~straw/pub/wallpapers/

dharma

"Al recién iluminado se le planteó un dilema crucial. Reconoció que: “he penetrado este Dharma, que es profundo, difícil de percibir, difícil de comprender, quiescente, sublime, más allá del razonamiento, sutil, sólo inteligible para el sabio”. Sin embargo, observó igualmente que: “los individuos del mundo se entregan al apego, se hunden en el apego, se deleitan en el apego”. Por tanto, para ellos sería “difícil percibir la enseñanza de la renuncia a todo apego, la erradicación de la avidez, el Nirvana”. Si decidiese enseñarles, no lo comprenderían y este fracaso sólo produciría en el Buda “hastío e infelicidad”. Pero el dios Brahma rogó al Iluminado que mostrase su Darma, pues aún había seres con escasas impurezas capaces de aceptarlo ..."

Aigo Seiga Castro: Pasaje al mandala del Buda (Cuadernos de Budismo nº 70)

viernes, 2 de octubre de 2009

dejar la mente en reposo

“Tal y como ya os dije, la mente del principiante se compara a menudo con una cascada de pensamientos que se precipitan con la misma rapidez que el agua, y no debemos preocuparnos ni frustrarnos por ello. A través de la práctica regular se irá asentando y se convertirá en un río tranquilo calmado, para finalmente llegar a ser como un océano sin olas, profundo y pacífico.”

“No deberíamos volvernos impacientes o enfadarnos si nuestra mente sigue vagando y tenemos que hacerla regresar a cada segundo. De cualquier manera, la mente no puede ser subyugada mediante la ira, solamente mediante el amor y la amabilidad podremos domarla. Bajo ningún concepto debemos castigarnos o enfadarnos con nosotros mismos en nombre de la meditación.”

“Debemos tratar a nuestra mente de la misma manera que una madre tolerante y cariñosa trata a su hijo travieso. El niño tiene tanta energía que salta de un lado para otro y lo enreda todo intentando salir corriendo de la habitación por cualquier medio. La madre ni se enfada, ni se molesta, ni siquiera le riñe. Le deja jugar dentro de los confines de la habitación, de manera que poco a poco la energía del niño travieso se va agotando, hasta que el final llega a calmarse.”

“De la misma forma, debemos permitir a nuestra mente ir hacia donde quiera, sin dejar de observarla constantemente y hacerla regresar todas las veces que sea necesario. Sin juicios ni impaciencia, sin desaliento ni enfado, de lo contrario nuestra meditación se volverá tensa, difícil y dolorosa. Así le damos espacio a nuestra mente y dejamos que agote su propia energía.”

Lama Yeshe Losal: Vivir el camino. Un método práctico de meditación budista para la vida cotidiana (Ed. I)

viernes, 11 de septiembre de 2009

sufrimiento y bienestar

“Si las tareas que nos corresponden se realizan de forma correcta, el resultado será bienestar, tranquilidad y sosiego. Sin embargo, si se realizan incorrectamente, el resultado será dukkha: insatisfacción, angustia, dolor, frustración, sufrimiento.”

“Para quienes no están familiarizados con la palabra dukkha, podríamos traducirla tentativamente como “estrés, insatisfacción, conflicto, agitación, todo aquello que perturba la vida”. Dukkha es aquello de lo que huimos todo el tiempo.”

“Ahora bien, algunas personas no saben nada de sus propios problemas. No entienden dukkha en términos generales ni dentro de sus propias vidas. Se miran a sí mismas y dicen: “¡Ah! Yo no tengo ningún problema. Todo está bien”. Aceptan todas sus dificultades y tristeza como algo normal y ordinario.”

“Si no has indagado dentro de ti, si no eres consciente de tus problemas, si no sientes ningún dukkha, no puedes saber por qué estás en un retiro, por qué has venido a un centro de meditación o por qué estás estudiando el Dharma.”

Bhikkhu Buddhadasa: Atención plena con la respiración (Ed. Pax)

viernes, 28 de agosto de 2009

dejar ir la actividad mental

"La meditación es entrar en el Ser, más allá de lo "personal". Es un estado de “awareness”, consciencia. La meditación es experimentar el vacío e ingresar en el Todo."

"Todo lo que hacemos en lo cotidiano es hecho con y por nuestra mente. Salir de la mente y soltar pensamientos, condiciones, juicios, pretensiones y “dejar ir” la actividad mental, es meditar. Al soltar los límites de la mente y con ellos los del cuerpo, los sentidos y las emociones, ingresamos al Ser que yace más allá de los confines mente-cuerpo-tiempo-espacio. Es una experiencia sin mente, una experiencia transformadora."

"Existen diferentes prácticas, técnicas y ejercicios para alcanzar el estado meditativo; cualesquiera que utilice el meditador tienen un solo fin: acallar la mente y el cuerpo, salir de los limites tiempo-espacio para posibilitar la experiencia del Ser."

( http://www.meditacionycoaching.com.ar/meditacion.htm )



http://crisplace.wordpress.com/2009/04/27/post-numero-100-en-imaginarium/

jueves, 27 de agosto de 2009

meditación y enfermedad

“Sobre todo para quien está al final de su vida es importante explorar la sorprendente posibilidad que brinda meditar. Quien ya no tiene nada que hacer, liberado de todo compromiso y exigencias sociales, puede disponerse a meditar. Esa persona puede ahora descansar. Quizá nunca antes lo haya podido hacer.”

[…] “Se trata de un no hacer para hacer consciente su ser. Es hacer nada y comprender que se es. […] Precisamente, el vacío es la cualidad principal de nuestra verdadera identidad. La situación en la que se encuentra el paciente es óptima: la enfermedad le impone ese no poder hacer nada. Él, que como la mayoría estaba identificado con el continuo hacer, tiene ahora la oportunidad de experimentar lo opuesto, muchas veces evitado y temido.”

[…] “Lo primero que va a notar es el tráfico incesante de pensamientos e imágenes que surcan la pantalla de la conciencia; es decir, observará el funcionamiento de la mente. También percibirá las sensaciones que le transmite su cuerpo. Le pediremos que no emita juicios sobre si es bueno o malo, agradable o desagradable, lindo o feo, sencillamente que se deje estar allí. Intentará ser solamente un testigo de cuanto ocurre dentro y fuera de sí. Como un espejo que refleja todo lo que se le antepone, sin elegir.”

Observará también sus distracciones. Al principio muy frecuentes, lo que no es un impedimento para la tarea. Si aprende a observarlas, verá que las distracciones muestran simplemente el divagar habitual de la mente, su naturaleza errática.”

Hugo Dopaso: El buen morir (Ed. Devas)

miércoles, 26 de agosto de 2009

descanso

“La meditación es un paréntesis, un descanso en nuestro día a día, un cese de toda actividad, física, mental y emocional. Cuando nos tomamos un descanso tan profundo, nada se altera en nuestro interior. Cuando abandonamos toda acción como si estuviéramos dormidos, llegamos a saber quiénes somos. De repente, se abre la ventana; no puede ser abierta con esfuerzo, pues el esfuerzo genera tensión, y la tensión es el motivo de muchas de nuestras desdichas. Es importante que comprendamos que la meditación no es un esfuerzo.”

“Hay que llegar a la meditación de una forma placentera, ser conscientes de estar entrando en un descanso más y más profundo. Cuando logremos estar profundamente relajados por primera vez, comenzaremos a sentir nuestra propia realidad, nos enfrentaremos a nuestro propio ser. Si estamos activos, no podemos vernos a nosotros mismos; la actividad levanta mucho polvo a nuestro alrededor, por lo que necesitamos abandonar toda actividad durante algunas horas cada día.”

Osho (Citado en www.creceroperecer.com/categorias/meditacion/page/2/)

viernes, 7 de agosto de 2009

no-acción y dejarse-ir

“Según Naranjo (1991), la meditación es un territorio multidimensional de innumerables formas. Cada tradición espiritual tiene una o más de una. Sin embargo, cuando se analizan diversas formas de meditación, se observa que en todas ellas se encuentran ciertos componentes primordiales. Se trata de “el silencio mental”, “la atención a la respiración”, y “la visualización”. Parece que estos tres componentes de la meditación provienen de tres dimensiones subyacentes.”

Una primera dimensión subyacente y “bipolar” de toda meditación transcurre entre la “no-acción” y el “dejarse-ir”. En un polo, el de la “no-acción”, se halla el “calmar la mente”. Es la inhibición de la actividad, que incluye la relajación física, la pacificación de las emociones y el silenciamiento de los propios pensamientos, diálogos internos y fantasías. Se podría decir que aquí el meditante es invitado a identificarse con el “motor inmóvil”, con el centro silencioso de la creación.”

“En el otro polo, el del “dejarse-ir”, se destaca la entrega a un proceso de ausencia de ego, de manera semejante a lo que tiene lugar en los trances chamanísticos y proféticos o en las artes taoístas y del zen. Se podría decir que, aquí, se trata de una invitación a participar en la “danza cósmica”.

“Ambos caminos no son contradictorios sino complementarios. El “des-apego”, típico resultado de la meditación, es ocasionado tanto por la “detención” de la “no-acción”, como por el “fluir” del “dejarse-ir”. Cualquier meditante avanzado conoce un estado en el que se unen la calma y la libertad interna. Por ejemplo, cuando un individuo, en este ejercicio, se entrega a una espontaneidad desprovista de ego, que equivale a un “dejarse-ir”, esto mismo le conduce al silenciamiento de la mente o “no-acción”.

Eduardo Pintos Vilariño: Psicología transpersonal. Conciencia y meditación (Ed. Plaza y Valdés)



http://www.bublegum.net/beatrizlarom/

jueves, 30 de julio de 2009

dejar ir 2

Es difícil ponerlo todo en palabras. Si alguien quiere saber cómo practico, debería venir y vivir aquí. Si están aquí el tiempo suficiente, llegarán a saberlo. En el pasado fui caminando a todas partes para estudiar y practicar con distintos maestros. No iba a hacer que el resto de la gente me escuchase. Cualquier cosa que enseñasen yo escuchaba; incluso si eran jóvenes o no tenían una gran reputación, yo escuchaba. No me dedicaba a discutir, no veía que hubiese necesidad de mucha discusión. Lo que era importante y valioso para interesarse por ello, involucraba renuncia y dejar ir. Todo el propósito de la práctica es renunciar y dejar ir las cosas. Al final, es infructuoso hacer una gran cantidad de estudio formal. Día a día te estás haciendo más y más viejo y todo lo que haces es estudiar las palabras, es como perseguir un espejismo, nunca atrapas lo real. Hay muchos estilos y métodos de práctica y no soy crítico con ellos, siempre que entiendas cuál es el verdadero significado y propósito de la práctica.”

“En el budismo, la razón principal por la que estudiamos el Dhamma es encontrar el camino para trascender el sufrimiento y lograr la paz. Estudiando los fenómenos físicos o mentales […], sólo cuando haces que la liberación del sufrimiento sea tu objetivo final, más que ninguna otra cosa, estarás practicando de la forma correcta.”

Ajahn Chah: La clave de la liberación(http://www.acharia.org/publicaciones/publicaciones_recientes.htm)



http://www.artist-art.com/gallery2/main.php?g2_itemId=921

martes, 21 de julio de 2009

despegarse del yo

“El budismo enseña que la identidad esencial de todos los seres es la mente, pura, apacible y perfecta por naturaleza. La mente es Buda. Como ya sabemos, cuando nuestra mente se encuentra libre de la presión de las situaciones externas y de las emociones, se vuelve más serena, abierta, sabia y espaciosa.”

“El budismo es radical: afirma que el sufrimiento lo causa algo que nuestra mente está haciendo antes incluso de que lleguemos a mostrar algún comportamiento torpe o problemático, o a realizar algún discurso agresivo; antes de que nos veamos sumidos en el sufrimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte, de los que no puede librarse ningún ser humano. El budismo atribuye todos los problemas al hecho de aferrarse al yo.”

La mente tiene el poder de remediar el dolor y generar placer. Si empleamos ese poder combinado con una forma de vida correcta, una actitud positiva y la meditación, podemos curar no sólo las aflicciones mentales y emocionales, sino también los trastornos físicos.”

“Adoptando la actitud que los budistas llaman “despegarse del yo” podemos abrirnos a nuestra verdadera naturaleza, apacible e iluminada. […] La fuente de esta energía nos pertenece, podemos tocarla y compartirla en cualquier momento; es un patrimonio universal susceptible de proporcionarnos placer incluso en este mundo de sufrimientos e incesantes cambios.”

“El budismo aboga por eliminar la tensión innecesaria y perjudicial que creamos en nuestras vidas, mediante la comprensión de la verdadera naturaleza de las cosas.”

“La curación mediante la meditación no está limitada a una creencia religiosa determinada. Hoy en día muchos médicos educados según la ciencia médica convencional de Occidente recomiendan métodos tradicionales de meditación como medio para recobrar y mantener la salud física y mental.”

Tulku Thondup: El poder curativo de la mente (Ediciones B)


http://www.mimosaspirit.com/index.php?cPath=56