jueves, 6 de enero de 2011

en contacto con lo esencial

“Cuando hablamos de meditación estamos haciendo referencia a un estado en el que la persona que medita se pone al servicio de lo esencial, se abre internamente al contacto con lo que hay fuera y dentro de ella, sin juzgarlo. La meditación no es una comprensión intelectual del mundo, es una experiencia.”

“Si queremos ser precisos, no podemos hablar de “hacer meditación”. Cuando se practica meditación, en realidad se está procurando encontrar las condiciones que favorecen el contacto con lo esencial. Ese contacto es la meditación. Más que realizarse mediante un acto voluntario, se produce. Meditar constituye un ejercicio de transformación personal en el que la persona se va abriendo interiormente, va encontrando la forma en la que ese contacto se va dando, va comprendiendo qué actitudes lo bloquean y cuáles lo favorecen.”
“Existen unas técnicas básicas para la práctica de la meditación que han demostrado su eficacia durante siglos, acompañando a miles de personas en este camino de apertura a lo esencial.”

“Se puede meditar de diversas formas: sentado, de pie, andando, realizando las tareas de la vida cotidiana, corriendo, bailando… Cuando se sabe meditar, se puede permanecer en actitud meditativa en diferentes formas; es decir, la persona está en contacto con lo esencial y con su yo profundo, haga lo que haga.”

Laia Monserrat:  La meditación caminando  (Revista Cuerpomente nº224)

viernes, 24 de diciembre de 2010

aceptación

Meditación significa 'simple aceptación'. ¿Cómo podemos hablar de ser ecuánimes y desapegados si estamos continuamente juzgando, esperando que la meditación nos aporte ciertas sensaciones y rechazando cualquier otra experiencia que se presente? Si adoptamos esta actitud, seremos como boxeadores en el ring dando puñetazos al aire, sin nadie a quien golpear. Para un meditador, toda la actividad mental no es otra cosa que nubes en el cielo que vienen de ninguna parte y desaparecen en la nada.”

“Creemos en la realidad de nuestros sentimientos y eso nos causa mucha infelicidad, una infelicidad totalmente innecesaria. Los sentimientos pueden comenzar siendo algo pequeño, pero día a día los vamos nutriendo y crecen. Cuando meditéis y penséis que están sucediendo cosas, simplemente investigad qué hay ahí; en vez de salir corriendo, enfrentaos a ello y decid: "Vale, quiero que nos conozcamos mejor". Si lo abordáis de esta manera, os daréis cuenta de que en realidad nada de todo eso está sucediendo.”

Lama Yeshe Losal:  Vivir el camino  (Ediciones I)

martes, 9 de noviembre de 2010

observar la agitación

“Gran parte de la práctica supone realmente pasar de la acción a la no acción y alcanzar un cierto grado de calma y estabilidad mental. A menudo usamos la imagen de que la mente es como la superficie del agua. Cuando soplan vientos fuertes, puede estar muy agitada. La gente piensa, equivocadamente, que han de hacer un esfuerzo para que esa agitación se desvanezca, como si colocando una gran bandeja de cristal sobre las olas fueran a quedarse en calma; pero si profundizas unos cuantos metros debajo de las olas, la agitación sigue donde estaba. Observando esa agitación se puede aprender a contactar con el sentido de calma que existe siempre en nuestro interior. No has de hacer que suceda; ya está presente. La habilidad consiste en aprender a contactar con ella en uno mismo. El espíritu de la práctica no es hacer de ello una meta.”

“Todo esto es una forma elaborada de decir que la meditación en los Estados Unidos se considera equivocadamente como una técnica o un conjunto de ellas. Mi comprensión de la misma es que en un sentido amplio es en realidad un estado de ser, la capacidad de generalizar la cualidad de la atención vigilante. En lugar de realizar en ciertos momentos algún tipo de manipulación de la propia atención, desarrollas una conciencia continuada que permite que toda tu vida sea una expresión de tu práctica meditativa. Tanto si pasa algo esperado como algo inesperado, bueno o malo, podemos adoptar la misma cualidad de conciencia, desapego desapasionado y visión clara. No es algo que uno haga; es un no hacer.”

Jon Kabat-ZinnLa atención vigilante como medicina  (En “La salud emocional”, Ed. Kairós)

lunes, 8 de noviembre de 2010

budismo modernizado

“En rigor, hablar del budismo en general es una abstracción o, si se prefiere, una construcción intelectual creada en el siglo XIX por el orientalismo occidental y la disciplina académica, igualmente occidental, llamada Historia de las religiones. Dicha construcción intelectual ha dado lugar históricamente a diversas interpretaciones del budismo, ninguna de las cuales se corresponde completamente con la complejidad y riqueza de las diversas tradiciones religioso-filosóficas budistas.”

“Una de las interpretaciones del budismo que más interés ha despertado en Occidente y que más ha influido en la autocomprensión que los budistas actuales, tanto orientales como occidentales tienen de sí mismos, es la que considera el budismo como una ciencia de la mente que dispone de un gran arsenal de técnicas de meditación útiles para alcanzar la paz interior y la liberación del sufrimiento.”

La interpretación psicológica o psicoterapéutica del budismo predomina en Europa, Estados Unidos y Oceanía, pero no en los países budistas, donde coexiste con otras interpretaciones más conservadoras y tradicionales. Para comprender adecuadamente el contexto en el que aparece la interpretación psicológica del budismo es conveniente, por tanto, distinguir bien entre budismo modernizado y budismo tradicional. De otro modo corremos el riesgo de confundir lo que no es sino una parte del budismo con la totalidad del mismo.”

“Con esto no quiero decir que la interpretación psicológica del budismo sea una invención occidental sin fundamento alguno en los textos y prácticas budistas; más bien quiero dejar claro que el conjunto de religiones que convenimos en denominar budismo es un fenómeno mucho más complejo y variado, que no se deja reducir a una sola interpretación por muy atractiva que ésta sea para los occidentales.”

“Personalmente suscribo el talante del budismo modernizado y defiendo la interpretación psicológica del budismo, no porque sea la más atractiva para la mentalidad occidental, sino porque considero que es legítima y concuerda tanto con los textos canónicos más antiguos del budismo como con los textos posteriores pertenecientes a diversas tradiciones budistas.”

Abraham Vélez de Cea:  Introducción a la psicología budista  (En “Psicópolis”, Ed. Kairós)

viernes, 8 de octubre de 2010

descansar en la aceptación

“El Buda histórico, Shakiamuni, dio un giro radical a su vida al ver acontecimientos que desafiaban la visión del mundo en la que se había criado. Rodeado de comodidades y alejado de todas las penas y tribulaciones de la vida ordinaria, el joven príncipe Siddharta vivía en un reino de fantasía donde la gratificación era instantánea y disponía de libertad para hacer todo lo que deseaba. No obstante, su encuentro con una persona anciana, un enfermo y un cadáver le llevó a reconocer y comprender que él también envejecería, se pondría enfermo y moriría. Su pequeño mundo de suposiciones tranquilizadoras se había resquebrajado y había descubierto una verdad sobre su existencia de la que no se podía recuperar. En consecuencia, abandonó su palacio, su fantasía y sus amigos y marchó en busca de caminos en los que pudiera descubrir si había alguna manera de encontrar la liberación del ciclo del nacimiento y muerte sin fin.”

“Aprendió técnicas de yoga, meditación y mortificación, pero a pesar de ello se dio cuenta de que no eran más que distintas formas de encubrimiento, nuevos ropajes que obscurecían la verdad desnuda que buscaba. Finalmente se sentó debajo de un árbol y juró que no se movería de allí hasta que fuese libre.”

“Y esto ocurrió cuando se deshizo de todo lo que le cubría. Cuando dejó marchar sus pensamientos, sentimientos, recuerdos, identificaciones, esperanzas y temores, permitió que su mente se expandiera, sin modificarla, fuese como fuese y llegó así a descansar en la aceptación abierta y total de las cosas tal como son.”


“Como había permitido que se fueran todos los factores condicionantes sobre los que se había construido su identidad anterior, se relajó la tensión: nada que defender, nada que hacer. Habiendo despertado de las suposiciones, su mirada era fresca y libre de apegos.”

“Aquel fue el momento fundacional de todas las tradiciones budistas y la fuente de inspiración para el desarrollo de muchos métodos de meditación.”

James Low:  Dejad que los nudos se suelten  (Cuadernos de Budismo nº 74)

sábado, 14 de noviembre de 2009

liberación ***

*** por Francisco Bengochea

El origen del malestar está esencialmente en la incomodidad que genera la tensión nerviosa. Incluso en el dolor físico y la enfermedad, lo que nos hace sufrir realmente no es tanto la sensación en sí como el componente emocional que conlleva la tensión nerviosa.

Ante circunstancias estresoras, el cuerpo responde de forma automática mediante reacciones que ponen al cuerpo en tensión. Esta tensión puede ser disipada posteriormente, o bien puede ser asimilada y entrar a formar parte de la estructura psíquica de la persona. En este caso, la tensión se va acumulando en la mente.

La tensión acumulada no produce malestar de forma continua, sino solamente en las situaciones en las que se manifiesta, que suelen ser nuevas situaciones estresantes. En esos momentos se hace patente la carga de tensión que llevamos con nosotros y que nos puede agobiar en mayor o menor medida. En momentos de calma, distracción o alegría, podemos no sentir esa carga, pero mientras no hagamos algo por aliviarla, seguirá estando ahí.

Para aliviar la carga de tensión acumulada, no basta con entrar en un estado pasajero de relajación; hay que penetrar en un proceso de distensión a largo plazo. Para ello es necesario, primero, conocer la técnica y, después, ponerla en práctica de forma sistemática a lo largo del tiempo.

Para disipar la tensión hay que dejar de sujetarla. En realidad, acumulamos tensión porque nosotros mismos la retenemos y no dejamos que se deshaga salvo en determinadas ocasiones. Ello, desde luego, se produce de forma automática e inconsciente, y suele ser muy difícil revertir el proceso de forma consciente y voluntaria. Por más esfuerzos que hacemos, no podemos relajarnos.

La técnica que emplea el budismo consiste en quedarse quieto sin hacer nada, y abandonarse a lo que surja. De este modo, dejamos que sea la propia tensión la que se mueva por sí misma, en lugar de actuar sobre ella. Así, por su propia naturaleza, la tensión empieza a deshacerse por sí sola. Hacen falta tan sólo dos cosas: un lugar apropiado en el que podamos adoptar una postura relajada, y tiempo, que puede consistir en muchas horas de práctica sistemática.

Además, es necesaria una actitud adecuada, que ha de ser, sobre todo al principio, de determinación, de voluntad de alcanzar una liberación plena de nuestro sufrimiento. Hay que practicar con valor y no asustarse o echarse atrás ante las nuevas emociones que van apareciendo, en un proceso que es totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados.

Practicando entre media hora y varias horas al día (o lo que se pueda), en poco tiempo empezaremos a sentir un profundo alivio de males que hemos estado sufriendo toda la vida, y entraremos en una dinámica nueva que nos llevará por senderos hasta ahora desconocidos e inimaginados.

jueves, 29 de octubre de 2009

meditación yacente

“Lo más importante, cuando meditamos acostados, es recordar que se trata de una práctica orientada a despertar, porque el “riesgo” inherente a este tipo de meditación es el de caer dormidos.”

“Son muchas las virtudes de la práctica de la meditación yacente. Tal vez, en los inicios de la práctica, resulte más cómodo tumbarnos que sentarnos y probablemente también nos ayude a practicar durante períodos más largos de tiempo.”

“Esta postura […] nos proporciona la sensación de ser sostenidos y soportados por la superficie sobre la que yacemos, con lo que resulta muy sencillo relajarnos y entregarnos al abrazo de la gravedad y dejar que el suelo, la alfombra o la cama hagan su trabajo hasta el punto de que, en ocasiones, podemos llegar a sentir que estamos flotando.”

“Lo más importante, sin embargo, es que el abandono del cuerpo a la acción de la gravedad nos familiariza con lo que suele denominarse “entrega incondicional”, que no se refiere tanto a la sumisión a cualquier amenaza externa, como a vivir con plenitud el momento presente, independientemente de la situación en que nos encontremos.”

“El ejercicio de la entrega al abrazo de la gravedad resulta muy movilizador y también nos enseña a entregarnos de forma completa al momento presente y a aceptar incondicionalmente todo lo que, en cualquier momento, aparezca en nuestra mente, en nuestro cuerpo y en nuestra vida, o dicho en otras palabras, a soltar y dejar que las cosas sean tal como son.”

No hay ninguna forma correcta de practicar. Hay tradiciones que practican con los ojos abiertos, mientras que otras lo hacen con los ojos cerrados. A veces, nuestra elección se ve dictada por las condiciones del momento y por el modo en que nos sentimos, pero resulta muy conveniente, durante los primeros años de práctica meditativa al menos, hacerlo de un modo o de otro, para no ir revoloteando de una práctica a otra en función de nuestro estado de ánimo y poder así profundizar la modalidad que hayamos decidido ejercitar.”

Jon Kabat-Zinn: La práctica de la atención plena (Ed. Kairós)



http://www.profilethai.com/wallpaper/index.php?cat=1

sábado, 24 de octubre de 2009

abandono

“Dogen seguía sintiéndose insatisfecho espiritualmente. Esta inquietud le llevó a emprender el entonces peligroso viaje a China en busca de una paz mental absoluta. Se alojó en todos los monasterios conocidos, practicando con muchos maestros; sin embargo, su sed de liberación no estaba saciada. Eventualmente, en el famoso Monasterio T’ient-t’ung, que contaba con un nuevo maestro, alcanzó el despertar total, es decir la liberación de cuerpo y mente a través de las palabras que pronunció el maestro Ju-ching: “abandona cuerpo y mente”.

“Se dice que Ju-ching dijo estas palabras al comenzar el zazen formal de la mañana mientras caminaba inspeccionando a los meditantes. Al ver que uno de los monjes cabeceaba, el maestro le reprendió por su débil esfuerzo. Entonces, dirigiéndose a todos los monjes, continuó: “deben esforzarse con todas sus fuerzas, incluso arriesgando sus vidas. Para realizar la iluminación perfecta deben dejar caer cuerpo y mente”. […] Cuando Dogen escuchó esta última frase, el ojo de su mente se expandió de pronto inundándose de luz y comprensión.”

Roshi Philip Klapeau: Los tres pilares del Zen (Ed. Árbol)

------------------------------------------------------------------------------------

“Se cuenta que un discípulo de Shakyamuni tenía una memoria tan fantástica que se sabía todos sus discursos de memoria. Cuando murió Shakyamuni, los iluminados se reunieron. Querían que ese hombre estuviera entre ellos, pero como aún no había experimentado la iluminación, quedó excluido. Él practicaba sin cesar para lograr la iluminación, hasta que desistió y se acostó. En el momento de echarse, cuando desapareció toda actividad y cesó el esfuerzo, experimentó una iluminación muy profunda.”

Willigis Jäger: En busca del sentido de la vida (Ed. Narcea)

martes, 20 de octubre de 2009

limitarse a observar

“Las causas del estrés parecen ser múltiples. Podemos echarle la culpa a la mala salud, las condiciones de trabajo o de vida, las dificultades en las relaciones personales, nuestra crianza o nuestro antinatural estilo de vida moderna, pero hay una causa más fundamental. Está en nuestra forma de reaccionar.”

“La fuente de casi todas las tensiones está en una emoción bloqueada o congelada. […] Bloquear una emoción es una estrategia a corto plazo buena y necesaria. Todos lo hacemos desde que nacemos, y posiblemente antes. Pero la emoción no desaparece, sino que queda soterrada. Siempre está tratando de salir a la superficie, aunque tenga décadas. Si no puede salir como emoción, puede hacer erupción como una enfermedad corporal.”

“Con la meditación observamos la calidad de nuestra mente. Es como analizar el agua: puede parecer pura, pero un examen más detallado puede mostrar que contiene bacterias malsanas. Muchas personas que tratan de ser buenas se ven consumidas por las mismas emociones que intentan evitar. Del mismo modo que algunas personas del tercer mundo pueden sobrevivir con agua contaminada, nosotros podemos seguir adelante con mentes contaminadas, pero nuestra calidad de vida y nuestra salud pueden ser terribles.”

“La meditación nos enseña tolerancia. Al principio, aprendemos a soportar el perro que ladra, la espalda dolorida, los agravios en el trabajo. El dolor puede seguir presente, pero ya no nos rasgamos las vestiduras. Gradualmente esta aceptación se extiende a cosas más grandes. Puede ser bastante sorprendente descubrir que usted ya no se molesta o se enfada como antes. A éstas se les llama «no-señales» de logros. Es como si parte de su identidad se fuera cayendo.”

“Las grandes liberaciones a menudo se basan en miles de pequeños cambios, tanto en el cuerpo como en la mente. Se trata de cambios que pueden ser bastante inesperados. Una emoción bloqueada puede salir a la superficie como extrañas sensaciones corporales.”

Cuando estamos tranquilos, la mente comienza a sacar la basura. Es como cuando el cuerpo elimina toxinas y los síntomas son similares. Tenemos sensaciones desagradables, sin motivo aparente, que pueden tomarse como olas de incomodidad: picazón, náusea, debilidad, palpitaciones, temblores, dolores agudos, agitación, hinchazón, desequilibrio, inquietud, etc. Aunque son sensaciones bastante suaves, son difíciles de soportar estando sentado. Generalmente son emociones no reconocidas que salen a la superficie en el plano físico. Quien las sufre piensa que algo va mal con su meditación y se detiene, pero es un error. En realidad, la meditación está dando sus frutos.”

“El reto es limitarse a observar. Una sensación provocada por un cambio emocional es diferente de una que sea puramente «física». Se parece más a un recuerdo intenso que resuena por todo el cuerpo. No es como un dolor de espalda a causa de una mala postura, por ejemplo, sino que aparece y desaparece en un relámpago. Puede parecer puramente física, pero a menudo va acompañada de una desagradable emoción. Si podemos mantenernos abiertos a la sensación, el poder que tiene sobre nosotros se rompe, queda liberado y nosotros nos libramos de él. Puede volver, pero con menos fuerza. A medida que estos momentos pasan, puede haber destellos de alegría y alivio, como cuando nos quitamos una espina.”

Paradójicamente, la completa absorción sólo sucede cuando «usted» deja de intentar alcanzarla. […] La absorción tiene lugar cuando «usted» se desvanece dentro del objeto. Si usted permanece allí, sucede algo extraño: el objeto también se desvanece. Simplemente hay espacio infinito. […] Sólo existe la observación, como un espejo que refleja el cielo. Usted es como un gato delante de la ratonera, intensamente alerta. Pero incluso el gato ha desaparecido. Usted ha entrado en la vibración de fondo de la pura conciencia.”

“La meditación, como herramienta para tener conciencia de uno mismo, le ayudará a ver lo que sus patrones de pensamiento le están haciendo, y a su vez, esto le puede dar el ímpetu y el valor para cambiar. Desde el primer momento en que nos sentamos a meditar, incrementamos los estados mentales positivos. Cada vez que nos relajamos, nuestros temores, deseos y enfados disminuyen.”

Eric Harrison: Aprenda a meditar (Ed. Amat)


 













Foto por Francisco Bengochea

viernes, 16 de octubre de 2009

percibir sin identificarse

“El camino espiritual requiere que nos convirtamos en espectadores de todos esos procesos, sin juzgarlos; manteniendo una atención pura, desnuda. Se trata de percibir únicamente lo que ocurre con nosotros, alrededor de nosotros y dentro de nosotros. Esta atención por sí sola ya es curativa. Los sentimientos, que nos parecen tan poderosos cuando los experimentamos, no existen tal como nosotros creemos que son. Tenemos la posibilidad de saber y aprender sobre nuestros sentimientos, de experimentarlos sin caer en la tentación urgente de expresarlos.”

“Es una forma muy nueva de tratar con ellos. Podemos eliminar nuestra identificación con los sentimientos, junto con su correspondiente reacción espontánea, de la misma forma que quitamos el barro de los zapatos. Los zapatos permanecen, pero sin barro; lo mismo ocurre con los sentimientos: permanecen, pero sin su carga emotiva.”

Willigis Jäger: Crisis espirituales (Cuadernos de Budismo nº 70)

jueves, 15 de octubre de 2009

conocimiento directo

“Los beneficios más impactantes de la meditación de la atención plena son las intuiciones, las percepciones profundas que surgen de manera espontánea, cual manzanas maduras cayendo del árbol a su antojo. Las intuiciones, las profundas percepciones interiores, son lo que cambia tu vida. A través de ellas te das cuenta de lo que te aporta bienestar, tanto a ti como a los demás, así como lo que provoca estrés, incomodidad e insatisfacción. Esas percepciones pueden ser pequeñas o bastante importantes. No obstante, cuentan con un efecto acumulativo de tal magnitud que las intuiciones previas se convierten en componentes esenciales, en la base de más intuiciones.”

“Cada intuición, cada percepción, es un conocimiento directo o “conocimiento intuitivo” de la verdad de tu experiencia, en contraste con la percepción conceptual, producto de tu forma de pensar usual. Este conocimiento directo es lo que hace que la meditación de la atención plena provoque semejante impacto en tu vida: sientes la verdad de tu experiencia en lugar de conceptualizarla, reaccionar ante ella o perderte en el pasado o el futuro.”

“Durante la meditación, lo más probable es que tengas percepciones, intuiciones personales acerca de tu vida y de cómo ha sido condicionada. Esas intuiciones te ayudan a crecer y a comprenderte mejor, conduciéndote a una vida más plena.”

Philip Moffitt: Bailando con la vida (Ed. Kairós) (Citado en Cuadernos de Budismo nº 70)



http://www.gnoedi.org/~straw/pub/wallpapers/

dharma

"Al recién iluminado se le planteó un dilema crucial. Reconoció que: “he penetrado este Dharma, que es profundo, difícil de percibir, difícil de comprender, quiescente, sublime, más allá del razonamiento, sutil, sólo inteligible para el sabio”. Sin embargo, observó igualmente que: “los individuos del mundo se entregan al apego, se hunden en el apego, se deleitan en el apego”. Por tanto, para ellos sería “difícil percibir la enseñanza de la renuncia a todo apego, la erradicación de la avidez, el Nirvana”. Si decidiese enseñarles, no lo comprenderían y este fracaso sólo produciría en el Buda “hastío e infelicidad”. Pero el dios Brahma rogó al Iluminado que mostrase su Darma, pues aún había seres con escasas impurezas capaces de aceptarlo ..."

Aigo Seiga Castro: Pasaje al mandala del Buda (Cuadernos de Budismo nº 70)

viernes, 2 de octubre de 2009

dejar la mente en reposo

“Tal y como ya os dije, la mente del principiante se compara a menudo con una cascada de pensamientos que se precipitan con la misma rapidez que el agua, y no debemos preocuparnos ni frustrarnos por ello. A través de la práctica regular se irá asentando y se convertirá en un río tranquilo calmado, para finalmente llegar a ser como un océano sin olas, profundo y pacífico.”

“No deberíamos volvernos impacientes o enfadarnos si nuestra mente sigue vagando y tenemos que hacerla regresar a cada segundo. De cualquier manera, la mente no puede ser subyugada mediante la ira, solamente mediante el amor y la amabilidad podremos domarla. Bajo ningún concepto debemos castigarnos o enfadarnos con nosotros mismos en nombre de la meditación.”

“Debemos tratar a nuestra mente de la misma manera que una madre tolerante y cariñosa trata a su hijo travieso. El niño tiene tanta energía que salta de un lado para otro y lo enreda todo intentando salir corriendo de la habitación por cualquier medio. La madre ni se enfada, ni se molesta, ni siquiera le riñe. Le deja jugar dentro de los confines de la habitación, de manera que poco a poco la energía del niño travieso se va agotando, hasta que el final llega a calmarse.”

“De la misma forma, debemos permitir a nuestra mente ir hacia donde quiera, sin dejar de observarla constantemente y hacerla regresar todas las veces que sea necesario. Sin juicios ni impaciencia, sin desaliento ni enfado, de lo contrario nuestra meditación se volverá tensa, difícil y dolorosa. Así le damos espacio a nuestra mente y dejamos que agote su propia energía.”

Lama Yeshe Losal: Vivir el camino. Un método práctico de meditación budista para la vida cotidiana (Ed. I)

viernes, 11 de septiembre de 2009

sufrimiento y bienestar

“Si las tareas que nos corresponden se realizan de forma correcta, el resultado será bienestar, tranquilidad y sosiego. Sin embargo, si se realizan incorrectamente, el resultado será dukkha: insatisfacción, angustia, dolor, frustración, sufrimiento.”

“Para quienes no están familiarizados con la palabra dukkha, podríamos traducirla tentativamente como “estrés, insatisfacción, conflicto, agitación, todo aquello que perturba la vida”. Dukkha es aquello de lo que huimos todo el tiempo.”

“Ahora bien, algunas personas no saben nada de sus propios problemas. No entienden dukkha en términos generales ni dentro de sus propias vidas. Se miran a sí mismas y dicen: “¡Ah! Yo no tengo ningún problema. Todo está bien”. Aceptan todas sus dificultades y tristeza como algo normal y ordinario.”

“Si no has indagado dentro de ti, si no eres consciente de tus problemas, si no sientes ningún dukkha, no puedes saber por qué estás en un retiro, por qué has venido a un centro de meditación o por qué estás estudiando el Dharma.”

Bhikkhu Buddhadasa: Atención plena con la respiración (Ed. Pax)

viernes, 28 de agosto de 2009

dejar ir la actividad mental

"La meditación es entrar en el Ser, más allá de lo "personal". Es un estado de “awareness”, consciencia. La meditación es experimentar el vacío e ingresar en el Todo."

"Todo lo que hacemos en lo cotidiano es hecho con y por nuestra mente. Salir de la mente y soltar pensamientos, condiciones, juicios, pretensiones y “dejar ir” la actividad mental, es meditar. Al soltar los límites de la mente y con ellos los del cuerpo, los sentidos y las emociones, ingresamos al Ser que yace más allá de los confines mente-cuerpo-tiempo-espacio. Es una experiencia sin mente, una experiencia transformadora."

"Existen diferentes prácticas, técnicas y ejercicios para alcanzar el estado meditativo; cualesquiera que utilice el meditador tienen un solo fin: acallar la mente y el cuerpo, salir de los limites tiempo-espacio para posibilitar la experiencia del Ser."

( http://www.meditacionycoaching.com.ar/meditacion.htm )



http://crisplace.wordpress.com/2009/04/27/post-numero-100-en-imaginarium/

jueves, 27 de agosto de 2009

meditación y enfermedad

“Sobre todo para quien está al final de su vida es importante explorar la sorprendente posibilidad que brinda meditar. Quien ya no tiene nada que hacer, liberado de todo compromiso y exigencias sociales, puede disponerse a meditar. Esa persona puede ahora descansar. Quizá nunca antes lo haya podido hacer.”

[…] “Se trata de un no hacer para hacer consciente su ser. Es hacer nada y comprender que se es. […] Precisamente, el vacío es la cualidad principal de nuestra verdadera identidad. La situación en la que se encuentra el paciente es óptima: la enfermedad le impone ese no poder hacer nada. Él, que como la mayoría estaba identificado con el continuo hacer, tiene ahora la oportunidad de experimentar lo opuesto, muchas veces evitado y temido.”

[…] “Lo primero que va a notar es el tráfico incesante de pensamientos e imágenes que surcan la pantalla de la conciencia; es decir, observará el funcionamiento de la mente. También percibirá las sensaciones que le transmite su cuerpo. Le pediremos que no emita juicios sobre si es bueno o malo, agradable o desagradable, lindo o feo, sencillamente que se deje estar allí. Intentará ser solamente un testigo de cuanto ocurre dentro y fuera de sí. Como un espejo que refleja todo lo que se le antepone, sin elegir.”

Observará también sus distracciones. Al principio muy frecuentes, lo que no es un impedimento para la tarea. Si aprende a observarlas, verá que las distracciones muestran simplemente el divagar habitual de la mente, su naturaleza errática.”

Hugo Dopaso: El buen morir (Ed. Devas)

miércoles, 26 de agosto de 2009

descanso

“La meditación es un paréntesis, un descanso en nuestro día a día, un cese de toda actividad, física, mental y emocional. Cuando nos tomamos un descanso tan profundo, nada se altera en nuestro interior. Cuando abandonamos toda acción como si estuviéramos dormidos, llegamos a saber quiénes somos. De repente, se abre la ventana; no puede ser abierta con esfuerzo, pues el esfuerzo genera tensión, y la tensión es el motivo de muchas de nuestras desdichas. Es importante que comprendamos que la meditación no es un esfuerzo.”

“Hay que llegar a la meditación de una forma placentera, ser conscientes de estar entrando en un descanso más y más profundo. Cuando logremos estar profundamente relajados por primera vez, comenzaremos a sentir nuestra propia realidad, nos enfrentaremos a nuestro propio ser. Si estamos activos, no podemos vernos a nosotros mismos; la actividad levanta mucho polvo a nuestro alrededor, por lo que necesitamos abandonar toda actividad durante algunas horas cada día.”

Osho (Citado en www.creceroperecer.com/categorias/meditacion/page/2/)

viernes, 7 de agosto de 2009

no-acción y dejarse-ir

“Según Naranjo (1991), la meditación es un territorio multidimensional de innumerables formas. Cada tradición espiritual tiene una o más de una. Sin embargo, cuando se analizan diversas formas de meditación, se observa que en todas ellas se encuentran ciertos componentes primordiales. Se trata de “el silencio mental”, “la atención a la respiración”, y “la visualización”. Parece que estos tres componentes de la meditación provienen de tres dimensiones subyacentes.”

Una primera dimensión subyacente y “bipolar” de toda meditación transcurre entre la “no-acción” y el “dejarse-ir”. En un polo, el de la “no-acción”, se halla el “calmar la mente”. Es la inhibición de la actividad, que incluye la relajación física, la pacificación de las emociones y el silenciamiento de los propios pensamientos, diálogos internos y fantasías. Se podría decir que aquí el meditante es invitado a identificarse con el “motor inmóvil”, con el centro silencioso de la creación.”

“En el otro polo, el del “dejarse-ir”, se destaca la entrega a un proceso de ausencia de ego, de manera semejante a lo que tiene lugar en los trances chamanísticos y proféticos o en las artes taoístas y del zen. Se podría decir que, aquí, se trata de una invitación a participar en la “danza cósmica”.

“Ambos caminos no son contradictorios sino complementarios. El “des-apego”, típico resultado de la meditación, es ocasionado tanto por la “detención” de la “no-acción”, como por el “fluir” del “dejarse-ir”. Cualquier meditante avanzado conoce un estado en el que se unen la calma y la libertad interna. Por ejemplo, cuando un individuo, en este ejercicio, se entrega a una espontaneidad desprovista de ego, que equivale a un “dejarse-ir”, esto mismo le conduce al silenciamiento de la mente o “no-acción”.

Eduardo Pintos Vilariño: Psicología transpersonal. Conciencia y meditación (Ed. Plaza y Valdés)



http://www.bublegum.net/beatrizlarom/

jueves, 30 de julio de 2009

dejar ir 2

Es difícil ponerlo todo en palabras. Si alguien quiere saber cómo practico, debería venir y vivir aquí. Si están aquí el tiempo suficiente, llegarán a saberlo. En el pasado fui caminando a todas partes para estudiar y practicar con distintos maestros. No iba a hacer que el resto de la gente me escuchase. Cualquier cosa que enseñasen yo escuchaba; incluso si eran jóvenes o no tenían una gran reputación, yo escuchaba. No me dedicaba a discutir, no veía que hubiese necesidad de mucha discusión. Lo que era importante y valioso para interesarse por ello, involucraba renuncia y dejar ir. Todo el propósito de la práctica es renunciar y dejar ir las cosas. Al final, es infructuoso hacer una gran cantidad de estudio formal. Día a día te estás haciendo más y más viejo y todo lo que haces es estudiar las palabras, es como perseguir un espejismo, nunca atrapas lo real. Hay muchos estilos y métodos de práctica y no soy crítico con ellos, siempre que entiendas cuál es el verdadero significado y propósito de la práctica.”

“En el budismo, la razón principal por la que estudiamos el Dhamma es encontrar el camino para trascender el sufrimiento y lograr la paz. Estudiando los fenómenos físicos o mentales […], sólo cuando haces que la liberación del sufrimiento sea tu objetivo final, más que ninguna otra cosa, estarás practicando de la forma correcta.”

Ajahn Chah: La clave de la liberación(http://www.acharia.org/publicaciones/publicaciones_recientes.htm)



http://www.artist-art.com/gallery2/main.php?g2_itemId=921

martes, 21 de julio de 2009

despegarse del yo

“El budismo enseña que la identidad esencial de todos los seres es la mente, pura, apacible y perfecta por naturaleza. La mente es Buda. Como ya sabemos, cuando nuestra mente se encuentra libre de la presión de las situaciones externas y de las emociones, se vuelve más serena, abierta, sabia y espaciosa.”

“El budismo es radical: afirma que el sufrimiento lo causa algo que nuestra mente está haciendo antes incluso de que lleguemos a mostrar algún comportamiento torpe o problemático, o a realizar algún discurso agresivo; antes de que nos veamos sumidos en el sufrimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte, de los que no puede librarse ningún ser humano. El budismo atribuye todos los problemas al hecho de aferrarse al yo.”

La mente tiene el poder de remediar el dolor y generar placer. Si empleamos ese poder combinado con una forma de vida correcta, una actitud positiva y la meditación, podemos curar no sólo las aflicciones mentales y emocionales, sino también los trastornos físicos.”

“Adoptando la actitud que los budistas llaman “despegarse del yo” podemos abrirnos a nuestra verdadera naturaleza, apacible e iluminada. […] La fuente de esta energía nos pertenece, podemos tocarla y compartirla en cualquier momento; es un patrimonio universal susceptible de proporcionarnos placer incluso en este mundo de sufrimientos e incesantes cambios.”

“El budismo aboga por eliminar la tensión innecesaria y perjudicial que creamos en nuestras vidas, mediante la comprensión de la verdadera naturaleza de las cosas.”

“La curación mediante la meditación no está limitada a una creencia religiosa determinada. Hoy en día muchos médicos educados según la ciencia médica convencional de Occidente recomiendan métodos tradicionales de meditación como medio para recobrar y mantener la salud física y mental.”

Tulku Thondup: El poder curativo de la mente (Ediciones B)


http://www.mimosaspirit.com/index.php?cPath=56

lunes, 20 de julio de 2009

experiencia

“Según la práctica que elijamos, utilizaremos una técnica diferente, pero el resultado será semejante en todos los casos. De cada una se pueden leer muchos libros, pero lo fundamental es que la meditación se construye sobre la práctica y no sobre la teoría. De nada sirve leer muchos libros sobre meditación si no practicamos con una actitud abierta y receptiva sobre lo que se nos ofrece como experiencia, como conciencia del presente y de la vida. Por eso, cada uno de nosotros recorre la meditación como un espacio personal y único, y como tal será personal y única cada respuesta, el fruto de una experiencia irrepetible.”

“Por eso, el primer aspecto en el que debemos insistir es la continuidad de la práctica. Si alguien cree que es preciso saber toda la teoría y lee libros y más libros sobre meditación, al final, cuando crea que lo sabe todo, se dará cuenta de que ese conocimiento no tiene ningún resultado. Esa persona puede ser un estudioso de la meditación, pero no es un meditador. El cuerpo y la mente no usarán ese conocimiento si la práctica no se realiza. Pensemos en la música, la danza o la pintura.”

Stella Ianantuoni: Meditación. Guía práctica de técnicas orientales (Ed. Âgama)

sábado, 18 de julio de 2009

tensión y relajación

“Podría decirse que la relajación es no hacer nada; pero muchas personas afirman tener dificultades para relajarse. Parece que no hacer nada no es tan fácil como suena, y la existencia de una gran riqueza de técnicas relajación da la impresión de reforzar este punto de vista.”

“La palabra “relajación” se usa con frecuencia respecto a los músculos, lo cual significa liberar la tensión y el alargamiento de las fibras musculares, en contraposición al acortamiento que acompaña a la tensión o contracción muscular. […] No obstante, puesto que la relajación tiene una dimensión tanto mental como física, esta definición está demasiado restringida para nuestros propósitos. Un punto de vista más global es el que se desprende de Sweeney (1978) que define a la relajación como “un estado o respuesta percibidos positivamente en el que la persona siente alivio de la tensión o del agotamiento”. Ello incluye aspectos psicológicos de la experiencia de la relajación, tales como una sensación agradable y la ausencia de pensamientos estresantes o molestos.”


http://dibujosyopiniones.blogspot.es/

“Por tanto, la palabra “relajado” se emplea para referirse a los músculos flojos o bien a los pensamientos sosegados. Se supone que existe una conexión entre ellos puesto que puede inducirse un estado aparentemente general de relajación usando métodos fisiológicos o psicológicos.”

“Puede afirmarse que la relajación tiene tres objetivos: 1. Como medida de prevención, para proteger a los órganos del cuerpo de un desgaste innecesario, y especialmente a los órganos implicados en las enfermedades relacionadas con el estrés. 2. Como tratamiento, para facilitar el alivio del estrés en condiciones tales como hipertensión idiopática, dolor de cabeza debido a la tensión, insomnio, asma, deficiencia inmunitaria, ansiedad y muchas otras. 3. Como una técnica para poder hacer frente a las dificultades, para calmar la mente y permitir que el pensamiento sea más claro y eficaz. El estrés puede debilitar mentalmente a las personas; la relajación puede facilitar el restablecimiento de la claridad de pensamiento. Se ha descubierto que la información positiva almacenada en la memoria resulta más accesible cuando la persona está relajada.”

Rosemary A. Payne: Técnicas de relajación. Guía práctica (Ed. Paidotribo)

miércoles, 24 de junio de 2009

aquietar la mente

“Se trata de transformar nuestra visión de las cosas, de lo negativo a lo positivo, y paso a paso la mente aprende a estar en un estado de paz, y al final se torna creadora de esta paz porque nada proveniente del exterior la altera. La mente es como el agua, si no la movemos se aclara. Fuera no encontraremos la paz ni la felicidad.”

“Vivirás en el mejor sobreático del mejor edificio sobre Central Park... y te tirarás por la ventana. ¿Por qué? Porque la felicidad sólo está en la mente. Todo está en los pensamientos. ¡Es la mente la que crea el mundo! […] Sufrimiento y felicidad son creaciones mentales. Por eso la enseñanza principal del budismo es ésta: "¡Domestica tu mente!". […] El budismo enseña a entrenarla para aplacar emociones negativas, angustia, descontento, infelicidad...”

“Entrenando la mente, es posible llegar al extremo de que cualquier suceso deje de parecerte adverso... para ser una bendición. […] A mí me ayudó esta frase que leí hace 30 años: "El agua, si no la remueves, se vuelve clara". Pues bien, la mente es como el agua. […] La enturbian los pensamientos. Una mente calma es un cielo azul: los pensamientos son las nubes que lo tapan. ¡No te identifiques con esas nubes, y busca ver el cielo!”

Sogyal Rimpoché
(http://elmistico.com.ar/novedades/sogyal_rimpoche.htm)

-------------------------------------------------------------------------

“[Con la práctica de la meditación] permitimos que todos nuestros pensamientos y emociones turbulentas se sosieguen tranquilamente en un estado de paz natural. […] ¿Cómo se sosiegan los pensamientos y las emociones? Si dejas un vaso de agua turbia en reposo, sin tocarlo, la suciedad se posará en el fondo, y la claridad del agua se hará evidente. Del mismo modo, en la meditación permitimos a nuestras ideas y emociones sosegarse naturalmente, en un estado de confort natural.”

“Lo increíble a propósito de esta instrucción es el énfasis en la naturalidad y en que dejemos que la mente simplemente sea, sin alteraciones y sin cambiar nada en absoluto. Nuestro verdadero problema es la manipulación, la fabricación, y que pensamos demasiado. Como dijo Buda: “con nuestros pensamientos creamos el mundo”. Pero si mantenemos nuestra mente en un estado de pureza y le permitimos reposar, tranquilamente, en su estado natural, lo que ocurre al practicar es sumamente extraordinario.”

“El problema para todos nosotros es que nuestra mente siempre está distraída. Y cuando está distraída, la mente crea pensamientos sin cesar. No hay nada en lo que no pueda pensar o hacer. Si nos fijáramos, veríamos el poco discernimiento que tenemos, y las muchas veces que simplemente dejamos surgir todo tipo de pensamientos y nos perdemos en ellos. Se ha convertido en la peor de todas las malas costumbres. No tenemos disciplina, así como tampoco disponemos de ningún medio para fijarnos en qué tipo de pensamientos nos ocupan; surja lo que surja, nos dejamos arrastrar por una espiral de historias e ilusiones que nos tomamos tan en serio que, no tan sólo nos las creemos, sino que se vuelven parte de nosotros mismos.”

Sogyal Rimpoché: La Gran Paz Natural
(http://budismotibetano.net/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=273&Itemid=52)

sábado, 30 de mayo de 2009

zen

“La meditación zen es muy simple: se trata de sentarse y sentirse. Sentarse en una postura corporal adecuada y en un estado de receptividad y de atención, sin pretender conseguir ni alcanzar nada, sea lo que sea. No se trata de obtener beneficios, de conseguir algo, sino más bien de descansar profundamente en el no-hacer. No se trata de llegar a ser algo que no somos, sino de dejarnos ser tal y como somos. Se basa en una profunda confianza en la naturaleza humana: nada nos falta ni nos sobra. Nos dejamos ir con el vaivén de la respiración y cuando la mente se calma por ella misma, el universo entero aparece en su estado de perfección original, más allá de cualquier idea preconcebida de perfección o de imperfección. Más que a llegar a ser alguien que no somos o a obtener algo que no tenemos, la meditación zen nos ayuda a soltar lo que no somos, lo que no necesitamos.”

Dokushô Villalba
(Entrevista en Yoga Journal nº 25)



http://www.ohmigallery.com/Gallery/Asano/Asano.htm

viernes, 29 de mayo de 2009

dejar la mente en reposo

“En los sutras, Buda dice "Yo soy quién os muestra el método para obtener la liberación, sin embargo, que obtengáis esta liberación no depende de Buda sino que depende de hasta qué punto comprendéis este método". De esta manera, si queremos curar nuestros problemas, en vez de buscar tanto en el exterior y esperar a encontrar las soluciones en el exterior, tenemos que aprender a buscar la solución en nuestro propio interior. Para ello no debemos analizar nuestra situación una y otra vez excesivamente sino simplemente nos tenemos que sentar y dejar la mente en reposo y observar cuándo surjan pensamientos. Dejar que surjan libremente, cuando se vayan, dejar que se vayan libremente y sólo mantener la atención consciente en nuestra mente.”

“Por lo tanto si en vez de creernos nuestro propios pensamientos, aprendiéramos a dejar que los pensamientos se disolvieran por sí mismos, o dejáramos que se fuesen, simplemente los soltáramos, esta sensación de estar hartos o estar llenos desaparecería naturalmente, como si colocáramos un pedazo de mantequilla en el horno.[…] La relajación y el observar sin juzgar nuestros pensamientos puede llegar a ser la mejor medicina, el mejor remedio para nuestros problemas, y no necesitamos ninguna ayuda especial para esto ya que cada uno de vosotros puede sentarse en cualquier lugar, y en cualquier momento del día dónde esté y no hace falta pensar que necesitamos un tiempo especial o un lugar especial para ello.”

Enseñanzas de Akong Rinpoche
(http://samye.es/bcn/content/view/44/50/)

jueves, 21 de mayo de 2009

simplicidad

“En el Budismo, expresamos nuestro deseo de ser realistas a través de la práctica de la meditación. [... La meditación] es simplemente la creación de un espacio en el cual somos capaces de exponer y anular nuestros juegos neuróticos, nuestras autodecepciones, nuestros miedos y esperanzas ocultas. Proveemos un espacio a través de la simple disciplina de no hacer nada. En realidad, no hacer nada es muy difícil. Al principio, debemos empezar por aproximarnos a no hacer nada, y gradualmente nuestra práctica se irá desarrollando.”

Chögyam Trungpa: The myth of freedom and the way of meditation (Shambhala Publications)

martes, 19 de mayo de 2009

quietud ***

*** por Francisco Bengochea

Si queremos liberarnos del malestar, debemos eliminar las causas que lo provocan. Entre estas causas, la más frecuente es la tensión interna. La tensión se genera a lo largo de toda la vida y por diferentes motivos, a causa de las diferentes situaciones estresantes. Nos ponemos en tensión a causa del miedo, por el enfado, por el aburrimiento, por las frustraciones, etc. Normalmente olvidamos estas situaciones descansando y atendiendo otros asuntos, pero la tensión que no se descarga se va acumulando y generando estrés a largo plazo. Es por tanto esencial para el bienestar aprender la forma de aliviar la tensión, de provocar una relajación a largo plazo.

La tensión de la que hablamos es, por un lado, psicológica, porque afecta a la mente y a todas sus funciones. Es también física porque se produce por reacciones fisiológicas; es, por tanto, un fenómeno físico y se rige por leyes físicas. En física, la tensión es algo que para mantenerse necesita de una fuerza que intervenga en ella; si esa fuerza desaparece, la tensión tiende por su propia naturaleza a disiparse. En el caso que nos ocupa, la tensión fisiológica es mantenida por la propia mente. Lo habitual es que estemos permanentemente en tensión porque no hemos aprendido a relajarnos, y cuando lo intentamos, el esfuerzo que ponemos en ello genera aún más tensión.

La técnica para disolver la tensión pasa por no hacer nada. No podemos aplicar una fuerza para relajar un cuerpo tenso, lo único que podemos hacer es eliminar el esfuerzo y dejar que el cuerpo se relaje por sí solo. La fuerza que debemos eliminar es la que empleamos habitualmente para retener la tensión, es decir, la distracción permanente. Si nos quedamos quietos un momento sin hacer nada, la tensión empieza por sí sola a disolverse; el problema es que no estamos acostumbrados a esa sensación, y hacemos todo lo posible por evitarla, tenemos miedo de ella. La cuestión está en acostumbrarse a ello y aprender a disfrutar del alivio profundo que produce la distensión.

martes, 5 de mayo de 2009

serenar la mente

"La mente puede compararse a un lago. Si sus aguas están calmadas y límpidas, el fondo puede verse con facilidad. En esta metáfora clásica, tanto la agitación mental –las olas incesantes- como el sopor –el lodo que enturbia el agua- nos privan de la visión profunda. Sólo cuando la mente logra un estado de calma profunda su claridad natural puede emerger."

"Hay que darse permiso para, simplemente, estar ahí. Meditar no implica resolver problemas ni tomar decisiones, aunque es fácil que algunas cosas se vean más claras después. No hay que esperar ni buscar nada, sólo mantenerse relajado y alerta a la vez, con una actitud de aceptación perseverante."

"Sólo se trata de sentarse, relajarse y enfocar la atención. Es fácil verse asaltado por multitud de pensamientos, emociones, sensaciones, deseos, dudas… hasta el punto de creer que la meditación, en vez de apaciguar la mente, la agita. No es así: simplemente somos más conscientes de lo que sucede en nuestro interior. Al principio la persona siente que su mente divaga sin freno. Pero ése es justamente el ejercicio: ser capaces de volver una y otra vez al objeto de meditación. La tarea consiste en retornar a ese surco y avanzar por él, sin fuerza, descartando el deseo de conseguir algo, sin aferrarse a nada, juzgarse ni criticarse."

Begoña Odriozola Farré: Meditación para serenar la mente
(Revista Cuerpomente nº 205)

lunes, 4 de mayo de 2009

encontrar el método

"Si uno tiene la fortuna de que encuentra un maestro que le muestra un método y se aviene con él, ése será su método; si no es así, tendrá que "tantear" otros métodos hasta encontrar el suyo. […] Hay muchas vías meditacionales y el meditador sincero hallará la suya. Ningún maestro debería decir que su método es el único o es el mejor. Esa es una actitud dogmática. Desde su experiencia puede ser el mejor y por eso lo imparte, pero no debe condicionar al discípulo diciéndole que "es el único y el mejor". […] Cuando el maestro se expresa sobre su método en tales términos puede confundir y mucho al practicante y además se está permitiendo menospreciar otros métodos que también pueden ser válidos."

Ramiro A. Calle: Las enseñanzas de la meditación Vipassana (Ed. Kairós)




http://chucky73.lacoctelera.net/post/2007/02/28/-hombre-mira-traves-la-niebla-me-cuesta-como

miércoles, 29 de abril de 2009

liberar la tensión

“La meditación nos hace poner los pies en la tierra, nos pone en contacto con las sensaciones de nuestros cuerpos. Reconocer la realidad de quiénes somos puede ser incómodo, pero la conciencia de uno mismo debe comenzar por aquí. La relajación afloja las tensiones del día. La relajación profunda puede liberar la tensión crónica acumulada durante años. A su vez, esto puede aflojar las emociones reprimidas que dieron lugar a dichas tensiones. Cuando la mente es fuerte y está tranquila, a menudo hace aflorar recuerdos y emociones ocultas, lo que nos permite reconocerlas y tratarlas.”

“Parece un trabajo que cuesta hacer, y en realidad así es. Nos encanta jugar con nuestros pensamientos, perseguir los buenos y pelearnos con los malos. No queremos dejar de lado nuestras preocupaciones y fantasías, por más frustrantes que sean, y sin embargo, está claro que tenemos que deshacernos de esta lucha si queremos relajarnos. Dejar de lado, dejarse ir, puede ser un trabajo difícil.”

“A menudo me preguntan «¿Cuál es la mejor meditación?», pero eso como si me preguntaran cuál es la mejor medicina. Una medicina sólo tiene valor si se ajusta a la persona que la usa, y esto explica por qué hay tantas clases de meditaciones. Si usted prueba unas cuantas, pronto descubrirá si una práctica es adecuada o no, porque será obvio: o le gusta o no le gusta. Haga como los perros que olfatean algo en la calle y confíe en su instinto; si huele bien, cómaselo.”

“Podemos meditar en cualquier postura (sentados, de pie, caminando o acostados) o situación intermedia. Cada postura tiene un efecto mental diferente y no hay una postura concreta que sea «la mejor». Lo que importa no es la postura sino lo que hacemos en ella.”

“Es posible meditar en salas de espera, mientras caminamos, en conferencias. Se puede meditar sobre cosas de belleza, como el cielo, el océano, un arbusto florecido o unos pájaros volando. Se puede meditar en medio de la actividad. Podemos aprender a meditar en diferentes posturas, prescindiendo de una determinada silla, un cojín concreto, una cierta habitación.”

“Nos podemos sentir agotados, enfadados o deprimidos, y sin embargo, pensar que la meditación no sólo es posible, sino que es justo lo que necesitamos. En este punto la meditación se convierte en una práctica continua.”

Normalmente tratamos de ignorar la tensión en lugar de hacerle frente. La tensión es incómoda, pero es fácil bloquearla temporalmente. Podemos hablar, comer, beber, trabajar, mirar la tele o tomarnos una pastilla, pero el monstruo no desaparece porque nos tapemos los ojos con las manos. Un analgésico no cura.”

“Si existe una fórmula mágica para la tensión, es volverse más consciente de uno mismo. La forma más sencilla de aliviar la tensión es sentirla, con todo detalle, en el cuerpo. Si logramos sentirla de forma desapasionada, sin el temor o la ansiedad habituales, comenzará a deshacerse casi como por decisión propia. No tenemos que «hacer» nada, simplemente sucede.”

Eric Harrison: Aprenda a meditar (Ed. Amat)

miércoles, 15 de abril de 2009

no hacer nada

“Algunas veces la gente desea recibir la máxima información posible, y es por eso que los lamas suelen proporcionarla; sin embargo, creo que en algunos casos puede crear obstáculos. Si la gente preguntara menos, yo les daría menos información, y eso contribuiría seguramente a que su meditación fuera más sencilla. Eso sería lo mejor. Según el mahamudra, el gran maestro indio Tilopa lo dijo muy claro: "No hables, no pienses, no medites". ¡Así de simple!”

“De modo que la mejor forma es comenzar sin complicaciones, simplemente sentaos y relajaos física y mentalmente, sin involucraros en el pasado o el futuro, sin ni siquiera contar respiraciones. ¡Nada, no hagáis nada!”

“Si nos convertimos en 'meditadores habituales' y aprendemos a estar relajados, entonces no necesitaremos aplicar ningún método, porque en una verdadera sesión de meditación no hay nada que hacer, excepto ser conscientes de todo.”

“Realizar este ejercicio una y otra vez es desmantelar la imaginería que habéis construido durante toda vuestra vida. A través de la meditación, podéis eliminar ese sentimiento de que hay algo que os está perturbando todo el tiempo. Pero sin la investigación adecuada no seréis capaces de lograrlo. Tenéis que implicaros de todo corazón y comprometeros en esa búsqueda de manera que realmente encontréis la respuesta por vosotros mismos. No importa el método de observación ni cuánto tiempo necesitéis, finalmente, no encontraréis nada. Por eso sería un gran error que permitierais que los 'venenos' permanezcan en vuestra vida, ¿no os parece? Y si no vais a encontrar nada, entonces ¿a qué tenerle miedo?”

“Los occidentales habéis sido educados en una cultura que establece la actividad y el estar ocupados como un modelo a seguir. Estáis convencidos de que tenéis muchas cosas que hacer y de que debéis mantener vuestras mentes ocupadas para encontrar sentido a vuestra vida. En vez de cultivar una mente tranquila y pacífica, creéis que debéis estar siempre trabajando con dureza y no os concedéis ni un solo segundo de descanso, porque lo consideráis una pérdida de tiempo. Esta es vuestra idea más enraizada; y estáis totalmente equivocados. Ya habéis perdido suficiente tiempo pensando y haciendo de todo. De hecho, sentaros a meditar, sin hacer nada, es lo único que podéis 'hacer' para desarrollar algo de sabiduría.”

Lama Yeshe Losal: Vivir el camino: Un método práctico de meditación budista para la vida cotidiana (Ediciones i)

jueves, 2 de abril de 2009

relajación

“Muchos de nosotros tenemos dentro una energía interna natural que nos permite ejercitar la capacidad de producir paz, tranquilidad y alivio ante el dolor. Bajo ciertas condiciones y con un poco de esfuerzo, literalmente todos podemos liberar esas sensaciones maravillosas (producidas naturalmente por nuestro cerebro), aprendiendo y practicando una técnica particular de respiración y de relajación. Esta energía interna ha estado y estará siempre allí, disponible para usted, siempre que usted sienta la necesidad de utilizarla.”

“Con la relajación profunda es posible liberarse casi inmediatamente del dolor y del malestar. […] Cuanto más practique, más eficaz será su relajación y cambiará su dolor. Si puede darse el tiempo de relajarse profundamente una vez o de preferencia dos veces al día, usted se sentirá más tranquilo(a) y con mayor control de su situación y además estará en el camino hacia una vida más cómoda con menos dolor.”

“Todos podemos hacer esto; usted no tiene que ser una clase especial de persona. Esta energía interna está con nosotros cuando nacemos, pero tiende a ser olvidada o poco utilizada por parte de una mayoría. Aprender cómo relajarse y producir sensaciones de serenidad y tranquilidad es el primer paso para ayudarse. La primera vivencia con la relajación puede ser una verdadera revelación.”

“Usted puede pensar que ya sabe cómo relajarse, o que ha estado relajado(a) como lo ha visto en la TV, leído o como cuando descansa serenamente, pero aquí la relajación significa algo absolutamente diferente. La relajación profunda que puede liberar sus energías internas de disminución y alivio del dolor está en un nivel distinto de lo que se logra sólo sentándose o acostándose. […] Incluso, cuando usted piensa que ya está relajado, es absolutamente normal que su cuerpo todavía esté lleno de tensiones ocultas.”

Benjamín Domínguez Trejo: Dolor y sufrimiento humano. Técnicas no invasivas psicológicas para el manejo del dolor crónico (Ed MAD)

martes, 31 de marzo de 2009

detener la guerra interior

“Siéntate en una postura cómoda. Deja que todo tu cuerpo descanse. […] Cae en la cuenta de las sensaciones de tu cuerpo. Toma conciencia, de manera particular, de las sensaciones, tensiones o sufrimientos contra los que tal vez has estado luchando. No intentes cambiarlos. Simplemente, percíbelos con una atención profunda, con amabilidad. En cada zona de lucha que descubras, relaja tu cuerpo, serena tu corazón. Ábrete a todo lo que sientes, pero sin luchar contra ello. Respira tranquilamente y deja que afloren espontáneamente los sentimientos sin ponerles barreras.”

[…] “Ahora concentra tu atención en las guerras que todavía existen en tu vida. Siéntelas dentro de ti. Si tienes una lucha continua con tu cuerpo, toma conciencia de ello. Si durante tiempo has estado librando batallas interiores contra tus sentimientos, o has estado en conflicto con tu propia soledad, o con tus temores, confusiones, angustias, apegos... siente la lucha que has estado librando. Percibe también esas luchas en tus pensamientos. Nota los ejércitos interiores, los dictadores internos que te aplastan, tus fortificaciones y defensas internas. Sé consciente de todo aquello contra lo que has estado luchando, del tiempo que ha durado tu conflicto.”


“Con amabilidad, con apertura, permite que todas estas experiencias se hagan presentes ahora. Simplemente, cae en la cuenta de ellas con interés y con una atención delicada. En cada zona de lucha, relaja tu cuerpo, tu corazón y tu mente. Ábrete a todo lo que experimentes sin luchar. Deja que se haga presente como es en realidad. Abandona la lucha. Respira tranquilamente y descansa. Invita a todas las partes de ti mismo en conflicto a participar en la mesa de la paz de tu corazón.”

http://www.ciudadredonda.org/spip/article.php3?id_article=30

martes, 24 de marzo de 2009

observar sin reaccionar

“Procederemos a observar sin reaccionar todo lo que aparezca en el campo de la consciencia. Una observación pura, inafectada, carente de deseos, o aversiones. Plena de aceptación y, por lo tanto, de comprensión. Las cualidades del meditador habrán de ser el valor y el coraje. Pues tales cualidades se harán necesarias para enfrentarse, de forma ecuánime, a todos los componentes que vayan surgiendo tanto a nivel físico, emocional e intelectual, como en otros tipos de niveles.”

“Todas las impresiones (samskaras) recibidas a lo largo de la existencia y almacenadas en el subconsciente van a emerger durante la práctica de la meditación. Todos los miedos, traumas, frustraciones, anhelos insatisfechos, emociones reprimidas, pensamientos suprimidos, etc. van a surgir a través de la observación inafectada, imparcial y ecuánime de todos estos componentes que van a aparecer en el campo de la consciencia, será posible su erradicación definitiva, permitiendo que una profunda comprensión aparezca en su lugar. [..]”

“La mente se detendrá o no. No nos importa. La consciencia es anterior a la mente. Nosotros, instalados en la consciencia testigo (sakshi), tan sólo observaremos el proceso de limpieza del subconsciente. Cada cual conoce a la perfección qué es lo que va a surgir. Cada uno ha creado, con sus creencias, su propia película, su propia proyección mental. Pero en nuestro viaje nos dirigimos hacia el interior, vamos en dirección al origen, a la fuente, a la luz. Por eso es tan importante limpiar nuestro almacén de trastos inútiles, pues opacan la transparencia de la luz.”

“Desde luego, no vamos a limpiar y meter la suciedad recogida "debajo de la alfombra". A través de la observación nos enfrentaremos a nuestras sombras para encontrar la luz que somos. No se trata de una limpieza "por encima" para sentirnos un poco mejor. Muy por el contrario, será una verdadera limpieza a fondo. Se trata de erradicar tales contenidos de forma que no nos afecten nunca más, liberándonos así del sufrimiento que producen.”

“Ciertamente, hay que tener un anhelo muy grande de verdad como para despertar la valentía suficiente para enfrentarse a todas las impresiones (samskaras) que durante años se han ido acumulado en nuestro interior, dejarlos que emerjan y, entonces, sin reaccionar, a través de la observación inafectada y ecuánime, permitirles que se vayan, para que dejen un espacio limpio en nuestro interior. Un espacio de aparente vacío del que, sin embargo, emana una profunda disponibilidad.

Emilio J. Gómez: Meditación silencio interior
(Revista Yoga Journal nº 29 )

viernes, 30 de enero de 2009

dejar ir las emociones

CIELO

"Como tú ya sabes el cielo es muy, muy azul
y muy, muy transparente.
No tiene centro ni límites.
Y fíjate, tu mente es como el cielo.
Pero algunas veces, también lo sabes,
llegan montones de nubes
de ninguna parte,
sin avisar.
Aunque desaparecen igualmente tal como vinieron.
Tus pensamientos y emociones son precisamente como esas nubes.
No vienen de ninguna parte.
Pero tan pronto como les das solidez, te traen problemas.
Algunas veces, si hay muchas nubes,
se pone a llover.
Del mismo modo,
cuando te agarras a las emociones,
dándoles solidez,
te hacen llorar.
Pero si recuerdas siempre tu propia
naturaleza de Buda,
que es ilimitada como el espacio,
y dejas que las emociones se vayan como las nubes,
serás una persona muy, muy feliz."

Lama Yeshe Losal: Vivir el camino (Ediciones I)

sábado, 27 de diciembre de 2008

abandonarse ***

*** por Francisco Bengochea

Entrar en distensión es un proceso sumamente placentero, ya que a través de ello nos liberamos de cargas que hemos estado soportando toda nuestra vida; es la liberación sin paliativos, un alivio de todos nuestros males sin efectos secundarios. Sin embargo, entrar en distensión no siempre es fácil; la cuestión está en dejar que la tensión salga, pero para que ello tenga lugar debemos entrar en un estado tal que nos permita dejar de sujetarnos a nosotros mismos. La cuestión clave, sobre todo al principio, es el concepto que manejamos; a veces se emplea la expresión “dejar ir” o “dejarse ir”, pero puede resultar poco clara. Es más específica y directa la expresión “abandonarse”; una instrucción sencilla y directa sobre cómo meditar podría ser la siguiente: Siéntate cómodamente o túmbate de manera que puedas relajarte y estar tranquilo durante un par de horas (o lo que puedas); abandónate y deja que la tensión que llevas dentro pueda salir a la superficie y deshacerse lenta y progresivamente; practica cada día. Tu mente se hallará poco a poco cada vez más serena y calmada, y podrás dejar atrás esas molestias que a todos nos impiden vivir una vida plena y con sentido.
...


Foto por Francisco Bengochea